Los peligros de la resistencia de larga duración

Resistencia de larga duraciónEs de todos conocido las ventajas del entrenamiento para la mejora de la función cardiovascular, también denominado en algunos entornos entrenamiento aeróbico, pero pocos saben que existe un umbral a partir del cual los perjuicios para la salud superan a los beneficios. Hoy en día la célebre frase “planta un árbol, ten un hijo y escribe un libro” se ha convertido en “corre un maratón, un triatlón y termina un ironman”. La resistencia de larga duración es la última moda y para ello sólo hay que ver la progresión geométrica que están experimentando las diversas federaciones de triatlón a lo largo y ancho de todo el mundo. No obstante, el gran problema, mas allá de los perjuicios asociados directamente al alto estrés cardiovascular y articular de este tipo de pruebas debemos añadir el carácter inexperto de una gran cantidad de participantes que han encontrado en el término “triatleta” la última pegatina que lucir orgullosos en su pecho. Ahí tenemos el principal peligro de este tipo de pruebas: El creciente y desmedido ímpetu en sus participantes noveles en muchos casos inexpertos y poco preparados. ¿Sabíais que en muchas pruebas de resistencia de larga duración venden las camisetas de “finisher” al principio? Claramente los organizadores conocen el perfil de este nuevo y, en muchas ocasiones, reciente deportista.

Dentro de las ventajas del entrenamiento cardiovascular, siempre y cuando se haga en su justa medida, encontramos la mejora del perfil lipídico de la sangre, disminución del colesterol LDL, adaptación de todo el sistema circulatorio para una mayor eficiencia de todo el bombeo de sangre, más oxígeno en sangre lo que propicia un mayor rendimiento y recuperación de los tejidos, aumenta la capacidad detoxificante del organismo, estimulamos el sistema inmune, y también las endorfinas… aunque esto no está demostrado que suponga un beneficio (soy consciente de que la creencia popular es todo lo contrario). Pero esto es tan sólo la punta del iceberg. Cuando los médicos empezaron a recomendar ejercicio cardiovascular como factor de salud en personas sedentarias nadie pensó en varias horas de entrenamiento diario o en la práctica sistemática de maratones y triatlones. Podemos decir, sin lugar a dudas, que se nos está empezando a ir de las manos la habitual e histórica relación entre salud y ejercicio cardiovascular.

A partir de una determinada cantidad de ejercicio cardiovascular empiezan a aparecer ciertos perjuicios para la salud. Debido a la resistencia de larga duración, el organismo entra en un estado catabólico que, según la dureza, duración, y recuperación puede convertirse en un estado crónico debido a la cantidad excesiva de cortisol generada donde la pérdida de masa muscular es constante. Debemos recordar que esta masa muscular es la primera linea de defensa de todo el sistema esquelético y aporta estabilidad a las articulaciones. Además, la fuerza y masa muscular de una persona está directamente relacionada con su mineralización ósea de manera que una pérdida de masa muscular o fuerza va asociada a una potencial pérdida de densidad de los huesos. También provocamos microroturas en el corazón debido al alto estrés que al cicatrizar dejan una marcas que muchas no llegan a desaparecer jamás y que afectan a su funcionalidad como veremos en los estudios que presentaré más adelante. También, a diferencia del ejercicio cardiovascular moderado, el sistema inmune se ve comprometido debilitando su funcionamiento y disminuyendo su capacidad de respuesta, aumenta excesivamente la oxidación celular y los marcadores de inflamación.

No voy a entrar en el tema de la muerte súbita en deporte porque me parece demasiado evidente pero tan sólo diré que el riesgo de sufrir muerte súbita a lo largo de un maratón se multiplica por siete según los estudios cuando el ejercicio aeróbico moderado lo disminuye entre dos y tres veces. Es muy posible que esto ocurra debido a que hay corriendo mucha gente que no debería pero también esto se solucionaría si los organizadores obligaran a presentar en la inscripción un certificado médico de aptitud donde un médico especialista certificara que el individuo en cuestión es apto para tal prueba. Claramente esto afectaría al número de inscritos y eso no interesa a la organización. No obstante, en pruebas como el North Face Ultra Trail du Mont Blanc ya lo exigen y no me queda más que quitarme el sombrero. Así sí señores. Hace poco, en el programa SER Saludable de la Cadena SER, Cristina Pérez, médico deportivo, contaba que en Italia, desde los años 80, es obligatorio para participar en competiciones, incluidas las ‘amateur’, aportar un certificado médico de aptitud con un electrocardiograma basal y una prueba de esfuerzo, preferentemente máxima. De esta forma la muerte súbita en deportistas se ha reducido un 89% respecto al índice anterior a establecer esta obligación. Pero tal y como decía anteriormente esto no interesa a los organizadores de las pruebas de resistencia más carismáticas, sobre todo si su éxito se mide por el número de participantes.

Si nos centramos únicamente en los diferentes estudios llevados a cabo en los últimos 7 años para valorar la seguridad del entrenamiento de resistencia de larga duración encontramos lo siguiente:

1.- En el 2006 un estudio analizó a 60 participantes no profesionales escogidos al azar del maratón de Boston. Observaron una disminución de la función sistólica en el ventrículo derecho provocado, según postularon, por un aumento de la inflamación y una disminución del riego sanguíneo. Estas fueron las conclusiones:

“Completion of a marathon is associated with correlative biochemical and echocardiographic evidence of cardiac dysfunction and injury, and this risk is increased in those participants with less training”

2.- En el Canadian Cardiovascular Congress realizado en Montreal en el 2010 se expuso que el entrenamiento cardiovascular moderado podía reducir entre dos y tres veces el riesgo de sufrir una cardiopatía. Sin embargo, el riesgo de sufrir una de estas patologías, muchas de las cuales pueden llegar a ser letales, se multiplican por siete en el entrenamiento o competición de disciplinas como maratón, triatlón, y otras disciplinas de larga duración.

3.- Otro estudio con fecha del 2010 presentado por el American College of Cardiology observó que los deportistas de resistencia de larga duración tenían más calcificaciones en sus arterias. El autor del estudio, el Dr Jonathon G. Schwartz, del departamento de medicina interna en la universidad de Colorado decía al respecto: “Not only were elite runners just as likely as sedentary people to have calcium plaque in their coronary arteries, they actually appear to have more.” El estudio concluye:

“Long term endurance running in marathoners increases coronary calcifed and noncalcifed plaque volume. Benefits to long term, high volume endurance training for overall health may be counterbalanced by metabolic and mechanical considerations for enhancing coronary plaque growth. Increased calcifcation may be a response to high exercise levels across a lifetime”

4.- Ya en el 2011 un estudio publicado en el Journal of Applied Physiology observó que en un 50% de los individuos con un importante historial de participación en maratones se encontraban importantes cicatrices en su músculo cardiaco como consecuencia del alto estrés al que había sido sometido. Las conclusiones no dejan lugar a dudas:

“An unexpectedly high prevalence of myocardial fibrosis (50%) was observed in healthy, asymptomatic, lifelong veteran male athletes, compared with zero cases in age-matched veteran controls and young athletes. These data suggest a link between lifelong endurance exercise and myocardial fibrosis”

5.- Otro estudio publicado ese mismo año en el Medicine and Science in Sports and Exercise analizó 100 corredores aficionados de maratón observando niveles altos de arteriosclerosis:

“The prevalence of carotid and peripheral atherosclerosis in marathon runners is high and is related to cardiovascular risk factors and the coronary atherosclerotic burden. Remodeling of peripheral arteries is greatest in runners with the most evidence of atherosclerosis. These data support an increased awareness of atherosclerosis prevalence and cardiovascular risk factors in marathon runners”

6.- Ya en el 2012 encontramos otro estudio, esta vez en el European Heart Journal, que relaciona entrenamiento de resistencia de larga duración con altos niveles de enzimas cardiacas (marcadores de lesiones en el corazón), y una disminución de la función del ventrículo derecho después de las pruebas.

“Intense endurance exercise causes acute dysfunction of the RV, but not the LV. Although short-term recovery appears complete, chronic structural changes and reduced RV function are evident in some of the most practiced athletes”

7.- Ese mismo año, También en el British Medical Journal nos hablan de las cardiomiopatías habituales que se encuentran en el ventrículo derecho debido al estrés que esta parte del corazón recibe durante la práctica del ejercicio de resistencia de larga duración:

“It is postulated that repetitive Right Ventricle microtrauma may result in chronic Right Ventricle structural and functional changes, and proarrhythmogenicity, in some endurance athletes. This syndrome is called ‘exercise-induced RV arrhythmogenic cardiomyopathy”

8.- A esto debemos añadirle otro estudio publicado ya en el 2013 en el Journal Arteriosclerosis, Thrombosis and Vascular Biology donde se observa que si tu objetivo es reducir el riesgo asociado a patologías como diabetes, colesterol, hipertensión, y diversas cardiopatías, andar aporta los mismos beneficios que correr ante misma energía consumida:

“Equivalent energy expenditures by moderate (walking) and vigorous (running) exercise produced similar risk reductions for hypertension, hypercholesterolemia, diabetes mellitus, and possibly coronary heart disease”

9.- Para terminar de poner la guinda al pastel, me guardo la mejor de las referencias. Un informe de la Clínica Mayo publicado en el 2012 donde se cruzan los resultados de 68 estudios que analizan la relación entre resistencia de larga duración y salud y cuyo titular Potential adverse cardiovascular effects from excessive endurance exercise muestra la postura de esta prestigiosa institución al respecto. Las conclusiones del estudio son las siguientes:

“Individuals, long-term excessive endurance exercise training (ET) may cause adverse structural and electrical cardiac remodeling, including fibrosis and stiffening of the atria, right ventricle, and large arteries. This theoretically might provide a substrate for atrial and ventricular arrhythmias and increase cardiovascular (CV) risk. Further investigation is warranted to identify the exercise threshold for potential toxicity, screening for at-risk individuals, and ideal ET regimens for optimizing CV health. For now, on the basis of animal and human data, CV benefits of vigorous aerobic ET appear to accrue in a dose-dependent fashion up to about 1 hour daily, beyond which further exertion produces diminishing returns and may even cause adverse CV effects in some individuals”

En dicho review se aprovecha para citar las recomendaciones que tanto la American Heart Association como el American College of Sports Medicine comparten relacionadas con la práctica del ejercicio cardiovascular con fines saludables. Como norma general en adultos se recomienda al menos 150 minutos semanales de ejercicio moderado o 75 si este se realiza a alta intensidad. También dice que algunos grupos deberán realizar más ejercicio. Aquellos expuestos a un mayor riesgo de padecer enfermedades cardiovasculares deberán hacer de 30 a 60 minutos diarios a intensidad moderada, 45 a 60 minutos diarios si el objetivo es prevenir la obesidad o evitar ganar peso, y entre 60 y 90 si fuiste obeso en el pasado y tu objetivo es evitar volver a serlo.

Podemos estar más o menos de acuerdo con las recomendaciones de estos organismos pero una cosa queda clara y es que ninguno de ellos entiende la resistencia de larga duración, mucho menos la participación en maratones o triatlones, como herramienta de salud. Una cosa es la satisfacción que algunos obtienen del hecho de conseguir aquello que parecía que no era posible o que está reservado a unos pocos, pero otra muy diferente es querer hacerlo o, más bien, vendérselo a los demás, como que se hace como herramienta para la mejora de la salud.

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Guillermo Alvarado es entrenador personal en Valencia, fundador de PERFORMA Entrenadores Personales y experto de fitness en Men's Health. También puedes seguirle en twitter @Alvarado_MH. Si tienes alguna duda o deseas hacer una consulta sobre fitness puedes hacerla enviando un mail a redaccion@menshealth.es. Por favor, no hagas preguntas sobre casos personales. Además de no poder atenderlas todas, se necesita mucha información y hacer un estudio riguroso y personalizado para dar una respuesta correcta a cada persona. De lo contrario, sería poco profesional. Guillermo responderá aquellas dudas que tengan mayor interés general para los lectores de Men's Health. Los comentarios que contengan publicidad serán eliminados. Gracias!

22 Comentarios

  • Genial artículo! Otro mito desterrado! Haber si desaparece la típica frase de “si quieres perder peso vete a correr un par de horas, 3 veces por semana”. Supongo que un día a la semana no será malo, no?

  • Excelente artículo Guillermo, la verdad es que a mi nunca me ha gustado entrenar la resistencia en exceso, me parecía una perdida de tiempo y además ahora demuestras que es peligroso.

    Quería preguntarte por el fútbol, no crees que se trabaja también la resistencia demasiado ?, es decir, hay jugadores que con 32,33 años ya parece que van claramente hacia abajo en su rendimiento cuando todavía son realmente jovenes. En realidad creo que es aplicable a todos los deportes de competición. Tu crees que con otro tipo de entrenamiento se podría alargar la vida deportiva en alta competición de los deportistas ?

    Lo digo porque ya sabemos que entre 30-40 años es cuando más testosterona podemos generar y esta es una hormona anticatabólica.

    • Aunque no es mi campo considero que está más relacionado con la pronta edad a la que empiezan a competir a intensidades más altas de lo de que deberían. Todo su entorno les hace sentir que son adultos pequeños cuando no lo son. Empezando por la familia, los compañeros, entrenadores… todo el sistema está hecho para que un niño se especialice a una edad que debería estar experimentando. Esta alta especialización genera unos desequilibrios que más tarde puede lastrar la evolución y aumentar el riesgo de lesión. Cuando llegan a los 30 están más machacados de lo que deberían. Su testosterona es alta pero no tanto su hormona del crecimiento y esta es necesaria en todo proceso de recuperación. Tampoco ayuda el estilo de vida de muchos de ellos.

  • Hola Guillermo.
    Pues me surgen varias dudas acerca del post…
    1- Hablas de que se podrían obtener grandes beneficios con el cardio, si éste se realiza de manera moderada, pero, ¿Cuál crees que podría ser el umbral máximo aproximado? Me refiero a que si más o menos, existe un tope que no deberíamos sobrepasar…
    2- Para los que entrenamos con el objetivo de mejorar en fuerza y masa muscular, ¿Cuál debería ser el tope para el ejercicio cardiovascular? Esta duda me ha surgido porque siempre dices que la resistencia, perjudica claramente a la fuerza y viceversa. O sea que en caso de que queramos mejorar la fuerza, se supone que deberíamos “cortarnos” mucho a la hora de hacer el ejercicio cardiovascular, ¿Tú qué opinas?
    3- ¿Hay alguna forma de garantizar que el cardio, no nos va a perjudicar el entrenamiento de fuerza? Es decir, en caso de que queramos hacerlo, sabemos que el HIIT no es para nada perjudicial, sino todo lo contrario, pero no sabemos si hacer algo a mayores (carrera continua) nos puede beneficiar o no.
    Si por ejemplo, quisiéramos añadir algo de carrera continua a parte del HIIT, ¿Qué recomendaciones deberíamos seguir para asegurarnos de que en vez de perjudicarnos, nos ayudará?
    4- Opino que andar, es de lo mejor que podemos hacer como cardiovascular (exceptuando el HIIT, claro), además de poder utilizarlo como recuperación activa. Aún así, se supone que dependerá de la velocidad a la que andemos, porque si es demasiado alta, ¿Podría considerarse como ritmo “aeróbico” y pasar a ser más perjudicial? Debido a que se parecería más a correr, al elevar la intensidad… Y de nuevo, ¿Habrá alguna forma de saber que lo hacemos bien? ¿Será mejor andar por debajo de cierta intensidad?
    Por ejemplo, si voy a andar varias veces por semana, digamos 1 hora diaria, ¿Me podría ayudar o por el contrario me va a perjudicar? Por cierto, en caso de que andar no sea contraproducente, verías bien hacerlo o aún así, ¿habría que seguir ciertas reglas para evitar pasarse?
    Bueno, siento que las preguntas sean un poco repetitivas y rebuscadas, pero es que estoy muy perdido en este tema, la verdad.
    Agradecería tus consejos para que, por lo menos, puedan orientarme un poco y encontrar el camino correcto. Gracias.
    Un saludo

    • 1.- Si. Existe ese punto de inflexión. No se sabe cual es aunque la Clínica Mayo establece vagamente el umbral en una hora diaria de entrenamiento de resistencia. Personalmente me parece que generalizar en este tema no es la mejor opción debido a la altísima cantidad de variables que encontramos.

      2.- No tiene por qué… el entrenamiento de resistencia puede ayudarnos. No obstante, como bien dices, un exceso de entrenamiento a ritmo umbral, mucho antes de que empiece a perjudicar la salud, podría lastrar tu progresión en fuerza. El organismo responde mejor cuando se tiene que adaptar a un sólo estímulo o a varios de naturaleza similares al implicar procesos comunes.

      3.- Prueba de esfuerza con análisis de gases y obtención de umbrales ventilatorios. Ligeramente por debajo o encima del primer umbral (aeróbico) no debería perjudicar siempre y cuando la duración no sea excesiva.

      4.- Lo de que el aeróbico a baja intensidad ayude como recuperación activa me vas a permitir que lo ponga en duda. Es algo que se lleva pensando mucho tiempo, incluso por entrenadores expertos, pero que yo no le veo mucho sentido. No a ese ritmo ni siquiera a ritmo constante. Es un tema para un post que tengo pendiente desde hace tiempo. Respecto a lo de andar 1 hora diaria, hay un estudio que no sé si he incluido al final (tenía tantos…) que dice que mucho de los beneficios para la salud se obtendrían igualmente andando siempre y cuando el consumo energético fuera similar.

      En cuanto a las reglas para ver si te estás pasando… es muy sencillo. Si notas que tu rendimiento se resiente es que te estás pasando.

      • Entonces, el aeróbico a muy baja intensidad (como dar un paseo), ¿No ayuda como recuperación activa? Luego, ¿Sugieres que sería mejor hacerlo a un ritmo mayor, como sería el umbral aeróbico? Porque entonces andar, no serviría como recuperación activa… Lo que no entiendo es porque en anteriores post decías que para recuperación activa, mejor quedarse cortos que pasarse, en lo que a ritmo se refiere… Más que nada para no añadir más estrés todavía y dificultar aún más la recuperación.
        Aunque puede ser que yo me haya explicado mal… Simplemente quería saber si andar a ritmo rápido sería contraproducente o por el contrario, si podría ser mejor; pero de tu respuesta, deduzco que quizás será mejor hacerlo bien por debajo del umbral aeróbico, aunque de esta manera quizás no haya ninguna clase de adaptación por parte del organismo. Así que, si queremos obtener beneficios en resistencia pero sin perjudicar el entrenamiento de fuerza, ¿Qué deberíamos hacer? Ya sé que no es fácil encontrar la cantidad justa para todo el mundo, pero supongo que para hacernos una idea…

        • Del tema de la recuperación activa ya hablaré en otro post… tan sólo te avanzo que no puede en la vida servir el mismo tipo de ejercicio para recuperación activa si tu deporte es, por ejemplo, la alta resistencia, donde sí que serviría las pautas habituales de rodar por debajo del umbral aeróbico que en un entrenamiento de fuerza donde la vía metabólica es diferente y también las fibras estresadas o fatigadas y que deben recuperarse.

      • Ah, se me olvidaba! Sí que aparece ese estudio sobre andar; supongo que cuando dices que “siempre y cuando el consumo energético fuera similar”… ¿Te refieres a andar a ritmo aeróbico, no? Porque si no es así, no lo entiendo. No podríamos igualar de otra forma el consumo energético (en comparación a correr, por ejemplo), a no ser que anduviésemos más tiempo…
        De todos modos, la conclusión sería que andar aportaría mismos beneficios en cuanto a salud, lo cual es más que suficiente.
        Se me ha ocurrido que quizás podríamos aprovechar días de descanso para andar a umbral aeróbico (entre 30 y 60 min máximos) y en días de entrenamiento, andar unos 15 min como recuperación activa. ¿Crees que así estaría bien? No veo muchas mejores formas de aprovechar el entrenamiento de resistencia…

  • Me estoy sorprendiendo por las respuestas de muchos que te siguen en este blog y se impactan por esta noticia, el deporte de alto rendimiento no es sano.
    En mi opinión, la mayoría de las personas que realizan una maratón no lo hacen por un objetivo saludable, va mas allá, superación personal para algunos, red social para otros, etc.
    Al igual que es perjudicial hipertrofiar cuando no se consigue un equilibrio con la vascularización y capilarización de los nuevos tejidos, y esto se consigue con ejercicio aeróbico. El vaso se puede mirar o medio vacío o medio lleno siempre.

    • Hola Marcos.
      No, los que seguimos el Blog no nos impactamos… Ya sabemos que la carrera continua no compensa, por eso hacemos HIIT, entre otras cosas… Aún así, yo no esperaba que fuese tan perjudicial, pero ya sabía que bueno no era, jeje.
      En todo caso, quien se sorprenda, como tú dices, es porque no sigue el Blog.

    • Hola Marcos. Tienes toda la razón pero prefiero no entrar a comparar resistencia, fuerza e hipertrofia. Sea cual sea la cualidad que te interesa optimizar existe un punto de inflexión a partir del cual los perjuicios superan a los beneficios pasando a ser perjudicial para la salud. No obstante, con este post, más bien con los últimos, mi objetivo era arrojar un poco de luz sobre ese ogro que es la fuerza y el príncipe, la resistencia. Hemos llegado a un punto donde un adulto de pasado sedentario decide que va a cambiar de vida y de la noche a la mañana decide prepararse un maratón o, últimamente, un triatlón pensando que de esta manera alcanzará esa salud que perdió hace décadas. He tenido clientes que han venido diciendo que querían prepararse un ironman en un año cuando ni siquiera habían corrido una marcha popular. El problema al que nos enfrentamos es la desinformación, el uso constante del sentido común por individuos que no disponen de la información mínima para poder hacerlo. El objetivo de este blog es luchar contra eso.

  • Hola Guillermo.
    Pues al final, se ve que no hay una forma clara de mezclar entrenamiento de resistencia con el de fuerza. Por lo que podemos ver, influyen muchos factores y no hay una única norma, simplemente parece haber unos límites a partir de los cuales, afectaría al entrenamiento de fuerza.
    Dejando de lado la recuperación activa, ¿Cómo podríamos aprovecharnos del entrenamiento de resistencia sin perjudicar en nada al de fuerza? Porque por lo que has comentado, parece ser que tampoco son incompatibles, sólo que a partir de cierto punto es mejor no seguir para no lastrar el entrenamiento de fuerza… También se supone que al hacerlo durante poco tiempo, el organismo se adaptará fácilmente, pero como no podemos pasar de cierto punto, ¿Crees que compensará igualmente? No sé, lo único que se me ocurre es que tal vez tampoco nos interese mucho subir el tiempo, sino que llegaría de sobra como para aprovechar los beneficios que nos brinda, ¿no?
    Por otra parte, está claro que lo mejor es el HIIT, pero, ¿crees que llegaría? Porque no teniendo muy claro qué hacer, casi es mejor dejar las cosas como están…

    • Yo me quedaría con el HIIT. Con el entrenamiento de resistencia, más allá de perfeccionar una determinada técnica que te permita ser más eficiente en un deporte concreto, buscamos mejorar la capacidad de tu organismo para consumir oxígeno, es decir, mejor el VO2Max y eso lo puedes conseguir igualmente con el HIIT en menos tiempo y con una respuesta hormonal mucho más favorable que la baja intensidad y larga duración.

      • Volviendo a leer todo me surge:
        – El HIT ¿prepara al cuerpo cardiovascularmente para cualquier deporte? P.e. para el futbol. Si se hace HIT 3 veces en bici estatica mas 1 partido por semana, ¿el cuerpo estara preparado para ese partido sin necesidad de hacer algo de carrera continua o series velocidad en carrera? ¿Seria mejor hacer HIT corriendo?
        – Tras leer tu articulo la verdad que no se si en un futuro querre que mi hijo se dedique al deporte profesional, si le da por ahi claro. Lo dicho aqui entiendo que es válido para casi todos los deportes profesionales, ¿ no es asi? No solo hablamos de hacerlo sin preparación, entiendo que estos riesgos afectan a todo el mundo en mayor o menor medida. ¿O los profesionales debido a su entrenamiento/condiciones no tienen tanto riesgo?
        Gracias

  • Hola Guillermo.
    Entonces resumiendo, si hacemos siempre HIIT, no habría mucha diferencia entre meter o no, la carrera continua (baja intensidad), dado que poco o nada mejoraría el VO2Max que al fin y al cabo, es lo que se busca… Luego, entiendo que apenas compensaría hacerlo aparte del HIIT y sería más que nada por hobbie, de querer hacerlo.
    Si aún con todo, decidiésemos andar un poco cada día (aparte del HIIT), como por ejemplo 1 hora (más que nada por lo que apuntaste en el estudio ese del post, sobre la salud) ¿Cuál crees que debería ser la velocidad? Me refiero a si deberíamos llevar un ritmo apurado en relación a nuestra capacidad o más bien, hacerlo a una velocidad la cual nos permita mantener una conversación (sin que nos falte el aire, claro). Porque sé que dependerá de los objetivos que tenga cada quien, pero quizás en caso de hacer HIIT no compense mucho andar a un ritmo demasiado apurado, ¿no crees?
    Tengo otra duda; me encuentro con que la mayor parte de entrenadores, dicen que la carrera continua siempre ha de ser creciente en cuanto a su duración, es decir, ante misma velocidad de ejecución aumentar paulatinamente el tiempo total, de forma que si solíamos hacer 30 min corriendo, pues llegar a alcanzar los 40min y dentro de un tiempo pues llegar a 50min, etc… Todos ellos alegan que de no hacerlo así, pues el cuerpo se adaptaría y cada vez serían peores los resultados, además de que escuché decir a algunos de ellos, que la carrera continua siempre hará que el metabolismo baje para hacerse más eficiente, no consumir energía y poder así, aguantar cada vez más. No sé si será del todo cierto… Me parece lógico, pero aún así se supone que haciendo siempre lo mismo, día tras día, también nos podríamos aprovechar de los beneficios que nos brinda, ¿Estoy en lo cierto? Quiero decir que si andamos tan solo una hora al día y por ejemplo, durante varios años y siempre de la misma forma, ¿No estaríamos aprovechando suficientes beneficios? ¿Qué más daría esa supuesta adaptación? Es decir, en este supuesto caso, al dejar de andar sí que perderíamos la costumbre y entonces sí que sería peor, pero no en caso de hacer siempre lo mismo; Yo lo comparo con “hacer pesas”, que cuando llegas a cierto punto de tono muscular, es posible que no te compense aumentar más el volumen y decidas hacer simplemente mantenimiento; vale que no vas a mejorar más, pero tampoco vas a perder la “forma”. ¿Tú qué opinas al respecto, Guillermo?
    Siento ponerme un poco pesado con este tema, pero lo cierto es que me gustaría saber la verdad acerca de la carrera continua, debido a que siempre tengo que aguantar a gente que me dice que es muy buena, que si con el HIIT no llega o que no es peligrosa…
    Saludos

  • Otro gran artículo Guillermo. Uno de los mejores si me permites decirlo.
    Trataré de difundirlo como otros que has escrito, pero en este caso con más motivo aún. Efectivamente, todos conocemos algún caso cercano (no tan pocos…) de gente que pasa del sofá a correr medias maratones de la noche a la mañana, o a comprarse una bici carísima y hacer kms como si no costara. O todo a la vez… A leer tu blog les voy a poner a todos.

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