Descubre los beneficios y el riesgo del entrenamiento muscular

No cabe duda que el entrenamiento muscular es una de las principales actividades que se practican en los centros deportivos. Vivimos en una época de culto a la imagen cada vez más presente. A veces los resultados de estas prácticas son más que interesantes, otras nefastos.

Continuamente, se busca esa estética corporal bien formada, musculada, con relativamente poca grasa corporal, etc. Esta búsqueda se hace a través del entrenamiento de fuerza, sumándole unas practicas nutricionales específicas para este objetivo deseado.

En primer lugar, me gustaría hablarte de los grandes beneficios del entrenamiento muscular desde un punto de vista tridisciplinar:

  1. Más sano y joven.

Normalmente, asociamos el entrenamiento muscular a objetivos de rendimiento deportivo y/o de estética corporal, pero también es una óptima medida de prevención contra diferentes enfermedades y problemas asociadas a la edad o a la falta de esta práctica deportiva como: disminución del índice metabólico; aumento de la resistencia a la insulina; perder masa ósea; reducción de la tolerancia a la glucosa; aumento de la masa grasa; etc.

Todos estos problemas vienen por una reducción de la masa muscular que se va acusando con el paso de los años y por lo tanto a la disminución de la fuerza: sarcopenia.

Además, de los problemas anteriores también afecta a nuestra funcionalidad, ya que la fuerza es importante para cualquier situación cotidiana.

  1. Más atractivo y feliz.

Se me hace complicado hablar de atractivo físico o belleza, es un concepto demasiado subjetivo como para que en este caso yo, opine o aconseje firmemente. Pero si creo que el tono muscular, no hablo de más o menos volumen si no de una musculatura sana y ciertamente compensada, nos puede ayudar a vernos y sentirnos mejor. Este sentimiento potencia el autoconcepto y autoconfianza, algo fundamental para triunfar en cualquier ámbito de tu vida.

  1. Mejor deportista.

Gracias al entrenamiento muscular puedes aumentar la tasa de producción de fuerza y podrás realizar contracciones musculares más fuertes y en menos tiempo. Es decir, puedes generar más fuerza en esa tarea o movimiento que necesites hacer en menos tiempo.

El exceso, un peligro muy actual.

Actualmente, nos encontramos con una realidad muy extendida en nuestra sociedad y es la preocupación “excesiva” por nuestra imagen corporal.

En este caso, hablo de preocupación “excesiva” asociada al entrenamiento muscular, me refiero a esas personas que perciben su cuerpo más delgado o débil de lo que realmente es, se muestran siempre pesimistas e inconformes consigo mismos.

¿Cómo detectar si estas realmente obsesionado con tu cuerpo? Aquí van algunas claves que pueden ayudarte:

– Si tu entrenamiento y cuidados estéticos personales se anteponen a tu vida social y/o afecta a tu trabajo.

– Si siempre estás descontento con tu físico y además lo escondes. O por el contrario, el principal objetivo de tu entrenamiento es luego exhibirte. Los extremos siempre son malos.

– Si sientes una profunda angustia y malestar cuando no entrenas o te saltas la dieta.

– Si haces dietas extremas, usas suplementación sin control y en exceso, y/o anabolizantes, etc. Es decir, si usas sustancias y realizas prácticas perjudiciales para la salud pero como la estética es lo primero para ti decides correr ese riesgo.

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Escrito por

Manel Ceballo es entrenador personal por la National Strength and Conditioning Association (NSCA) y el American College of Sports Medicine (ACSM). Apasionado del entrenamiento de fuerza, lleva casi una década colaborando con grandes entidades y profesionales como el Insitut Vila-Rovira, la Dra. Montse Folch o la Dra. Sandra Farrera, integrando el ejercicio físico con todos ellos. Además, también está reconocido como entrenador por la IFBB & NASM y la EHFA. Síguelo en Instagram @manelceballo