La conexión mental, clave para lograr el físico deseado

Ya son más de 10 años trabajando como entrenador personal, asesor deportivo y colaborando/conviviendo con diferentes entidades deportivas y sanitarias. Y me aventuro a decir que el objetivo principal de las personas (en general) cuando se inician en un programa deportivo es mejorar su estética corporal.

Considero que tener una mejor apariencia física es un factor que puede influir positivamente en el desarrollo de diferentes facetas de nuestras vidas, aunque no debería ser el principal objetivo.

Para que la estética corporal sea un factor realmente importante en diferentes ámbitos de tu vida y por lo tanto, te ayude a ser feliz tiene que estar muy bien relacionado y equilibrado con otro concepto importantísimo: el autoconcepto físico (la valoración que haces sobre tu propio físico)

Este criterio sobre ti mismo se cimenta sobre 4 elementos: la fuerza, la resistencia, la apariencia física y la competencia deportiva. Según la propia experiencia que hayas tenido con estos elementos y como la has percibido construirás el autoconcepto. También las nuevas tendencias, la opinión del entorno, redes sociales, etc. pueden tener gran influencia.

La fortaleza de una buena relación entre la imagen corporal y el autoconcepto

La imagen corporal es mucho más que ese mayor o menor tono muscular que ves cuando te miras al espejo, es un concepto mucho más amplio y difícil de definir, y que juega un papel clave en la fomentación de tu autoconcepto físico, ya que tiene una importante repercusión en el desarrollo de tu identidad personal.

Hay tres elementos fundamentales para entender esto que te explico: tu percepción sobre tu físico (como valoras tu tamaño y apariencia corporal); tu actitud (como te sientes con tu cuerpo) y tu conducta (según como te sientas con tu cuerpo actuaras de una manera u otra).

Es decir, invertirás tu tiempo, tu esfuerzo y también tu dinero para lograr tu objetivo y éste lo formarás partir de que si crees que tu musculatura es más grande o menos; de si te sientas más o menos atractivo: según el grado de fuerza y resistencia que tengas y quizás, de cómo sientas que te perciben los demás. Ésta última, aunque puede existir cierto grado de influencia tiene que ser la que menos o incluso ninguna importancia debes darle.

Te aviso, si basas tu entrenamiento, nutrición y día a día solo y exclusivamente en alcanzar un cuerpo más fuerte, definido, más simétrico y más grande como objetivo permanente debes saber que existe el peligro demostrado de sufrir una tendencia a obsesionarse con la estética, distorsionar la realidad e incluso poner en peligro la salud para lograr la meta. En esta situación no existiría una sana y realista conexión entre autoconcepto e imagen corporal.

En definitiva, durante todo este complejo proceso te recomiendo que tengas en cuenta lo siguiente para lograr el objetivo real, deseado e importante para ti:

  • Tu objetivo es estético y mejorar esto puede ayudarte para tener más confianza y mejor concepto de ti mismo, pero también debes marcarte objetivos de rendimiento: entrenar para ser más fuerte, más ágil, más resistente, más flexible, etc. En definitiva, más sano, eficiente y si, también más atractivo.
  • Entrena en grupo y en exterior. El entrenamiento con cargas externas (mancuernas, barras, etc.) es muy interesantes para generar estímulos musculares notables y mejorar tu composición corporal, pero puedes generar estímulos también interesantes y sobretodo distintos tanto a nivel físico como a nivel mental entrenando en exterior y acompañado.
  • Reflexiona profundamente sobre esto: si lo que más te importa es lograr cierto estatus social o reconocimiento de tu entorno y realmente es por eso quieres mejorar tu imagen a través del entrenamiento estas yendo en sentido contrario. Aunque las buenas palabras del entorno sientan bien, el camino es mejorar la estética con practicas saludables, que puedan ser integradas en tu día a día, que la mayoría de ellas te diviertan y por lo tanto te hagan sentir mejor en general, contigo mismo primero y luego con tu entorno.
  • Anota todo para comprobar: perímetros corporales; masa muscular; peso graso; peso que movilizas durante la sesión; tiempos de carrera; etc. Esta es la parte objetiva y demostrable del proceso. Tu percepción puede ser mas o menos positiva pero los números demostrarán una realidad objetiva.

BIBLIOGRAFÍA:

Castro-López, R., Molera, D., Cachón-Zagalaz, J. y Zagalaz-Sánchez M. (2014). Factores de la personalidad y fisicoculturismo: Indicadores asociados a la vigorexia. Extraído de Revista de Psicología del Deporte 2014. Vol. 23, núm. 2, pp. 295-300 el 25 de septiembre de 2017.

González-Calvo, G. y Fernández-Río, F. (2017). Perspectiva cualitativa y cuantitativa del autoconcepto físico y la imagen corporal de los diferentes profesionales de la actividad física y del deporte. Extraído de Revista de Psicología del Deporte 2017 Vol. 26, núm 2 pp.105-111 el 25 de septiembre de 2017.

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Escrito por

Manel Ceballo es entrenador personal por la National Strength and Conditioning Association (NSCA) y el American College of Sports Medicine (ACSM). Apasionado del entrenamiento de fuerza, lleva casi una década colaborando con grandes entidades y profesionales como el Insitut Vila-Rovira, la Dra. Montse Folch o la Dra. Sandra Farrera, integrando el ejercicio físico con todos ellos. Además, también está reconocido como entrenador por la IFBB & NASM y la EHFA. Síguelo en Instagram @manelceballo