Los principales motivos del abandono deportivo

Mi experiencia como entrenador personal y apasionado del deporte en general, me demuestra que podríamos debatir largo y tendido sobre la eficacia de diferentes sistemas o métodos de entrenamiento, y siempre aparecerían cuestiones sobre cuál es más interesante. Mi conclusión es que la mejor idea sería “escoger” esa o esas actividades teniendo en cuenta el nivel de una persona en concreto, sus gustos, sus objetivos, etc. De lo contrario, es probable que el intento acabe en abandono deportivo.

Lo que es innegociable es que si quieres realizar cualquier actividad, y además hacerla con éxito, deberás comprometerte. Te diría que es imprescindible sentir de forma natural una motivación que al menos sea suficiente, o si no deberás integrarla con “entrenamiento mental”, como explico en “Motívate y maximiza tu rendimiento deportivo” y en “¡La mejor estrategia para estar siempre motivado!”

Para mí, existe un punto de partida que es fundamental para entender los procesos motivaciones que puedas vivir: tus expectativas.

Las expectativas son predicciones que harás sobre tus resultados futuros teniendo en cuanta tus habilidades, predisposición, etc. En este punto inicial es fundamental la coherencia, si existe mucha distancia entre tus habilidades y la actividad a realizar y tus objetivos puedes sentir agobio y frustración, ambos enemigos íntimos de la motivación humana.

A continuación te muestro 3 grandes culpables del abandono deportivo prematuro.

Objetivos indefinidos

No definir el tiempo que necesitarás para lograr tu objetivo final, ni dividir este gran ciclo en otros más cortos, es un grave error que hará que no tengas un rumbo claro y divagues a lo largo del camino, hasta caer en un estado de dudas y desánimo que te llevará a tirar la toalla.

Tus objetivos también deben ser cuantificables para poder comprobar tu progresión a corto y a largo plazo. La evidencia de que estás mejorando es una de las mayores fuentes de motivación posible.

Cuantificar tu potencial de fuerza, de resistencia y de flexibilidad entre otras capacidades físicas es posible realizando diferentes pruebas de esfuerzo como pueden ser la 1RM, test de Cooper, sit and reach, etc.

Un método muy sencillo para hacer una estimación sobre tu composición corporal es la bioimpedancia eléctrica, con ésta podrás averiguar tu porcentaje de masa grasa y tu masa muscular, entre otros valores antropométricos. También puedes medir perímetros corporales con cinta métrica.

Estilo de vida opuesto al deportivo

La idea de compensar los posibles excesos de la comida o de otras situaciones de ocio con el deporte y/o alimentarse correctamente durante un tiempo determinado es una muy mala estrategia a nivel motivacional, ya que son acciones completamente contrarias y podría existir un impacto negativo a nivel mental que tarde o temprano te llevaría a pensar si vale la pena los esfuerzos que estas realizando.

Además, el rendimiento físico será mucho menor y sin descanso adecuado puedes “quemarte” tanto física como mentalmente.

Programa deportivo repetitivo y rígido

Los entrenadores personales tenemos claro que la variedad es un factor clave para que siga existiendo adaptación fisiológica y por lo tanto para mejorar. El entrenamiento debe generar estímulos.

Por ejemplo, si siempre entrenas con peso libre y con cargas similares, la adaptación será cada vez más estable, aunque la selección de ejercicios vaya variando. También es posible que llegues a sobreentrenar, sufriendo entonces un agotamiento físico y mental que te lleve al abandono de tu práctica deportiva, incluso sin entrenar.

Entiendo que te cueste aparcar temporalmente ese programa de entrenamiento que tanto te funcionó inicialmente, pero debes hacer ese esfuerzo mental destinado al cambio y desde aquí te aseguro que existen otras formas de entrenar que pueden generar ese estímulo que necesitas.

Y cuando hayas “consumido” ese nuevo programa, aplicándote la dosis necesaria, podrías volver al antiguo programa ya que tu organismo ya se habrá “olvidado” de aquel estímulo inicial y volverá a ser nuevo y eficaz.

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Escrito por

Manel Ceballo es entrenador personal por la National Strength and Conditioning Association (NSCA) y el American College of Sports Medicine (ACSM). Apasionado del entrenamiento de fuerza, lleva casi una década colaborando con grandes entidades y profesionales como el Insitut Vila-Rovira, la Dra. Montse Folch o la Dra. Sandra Farrera, integrando el ejercicio físico con todos ellos. Además, también está reconocido como entrenador por la IFBB & NASM y la EHFA. Síguelo en Instagram @manelceballo