Si sabes fijar tus objetivos, has encontrado el camino hacia el éxito

fijar-objetivosTe has propuesto lograr unas marcas a final de temporada, has visualizado la estética corporal que deseas o tienes en mente alcanzar una posición determinada en una competición. Para lograr tu objetivo final tendrás que recorrer un camino relativamente largo e intenso, en el cual es fundamental que conozcas la dirección correcta.

Estas son las claves para que fijes tus objetivos de forma efectiva y logres todo aquello te propongas:

– En primer lugar, debes definir bien tu objetivo. Y tiene que ser comprobable y coherente. Por ejemplo, no vale que te pronpongas quedar en la mejor posición posible, sino que debes definir de forma realista entre qué posiciones deseas clasificarte. El objetivo final será el resultado de todos tus esfuerzos, éste debe estar en consonancia con tus posibilidades y capacidades, debe ser sensato pero a la vez ambicioso.

– Para lograrlo es fundamental que te fijes pequeñas metas a corto plazo, que se puedan cuantificar para comprobar tu progresión. Tú objetivo final, aquello por lo que realmente te mueves, está algo lejano en el tiempo. Lograrlo es la tarea más complicada que tienes durante todo el camino. Por eso es importante que dividas ese gran objetivo en otros más a corto plazo, la consecución de cada uno de ellos te mantendrán motivado y confiado, porque estarás avanzando positivamente.

– Otro factor clave es determinar el tiempo que necesitarás para lograr tus objetivos. Si tu objetivo a largo plazo abarca una temporada (1 año), los objetivos a medio y corto plazo comprenderán una o varias semanas o un mes. De esta forma te podrás ir evaluándote, observando tus progresos e ir detectando errores para aprender de ellos.

– Para alcanzar la excelencia y por consiguiente todo lo que te has propuesto, resulta imprescindible que establezcas objetivos de rendimiento. Éstos no se centran en el resultado final, sino en tu conducta, en la tarea que realizas en el momento. Por ejemplo: recorrer una distancia en un tiempo determinado; pulir la técnica de squat; ensayar golpeos de balón desde diferentes posiciones; etc.

Los objetivos de rendimiento, inicialmente, no despertarán en ti un interés tan intenso como tu objetivo final, pero para lograr éste último son imprescindibles. Conseguirlos te dotará de una mayor destreza, serás más eficaz y podrás controlar y superar esas situaciones que vayan apareciendo. La confianza en tus posibilidades será ilimitada.

En definitiva, la intención de que definas tus objetivos es potenciar tu motivación, aumentar tu autoconfianza, centrar tu atención, ayudar a controlar tu nivel de activación y, en el caso de que practiques deporte de equipo, ayudar a una correcta cohesión del grupo.

 

*BIBLIOGRAFÍA

– Buceta, J.M. (1999). Intervención psicológica en el entrenamiento deportivo, 39-52. Extraído el 6 de Septiembre, 2015, de http://www.rpd-online.com

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Manel Ceballo es entrenador personal por la National Strength and Conditioning Association (NSCA) y el American College of Sports Medicine (ACSM). Apasionado del entrenamiento de fuerza, lleva casi una década colaborando con grandes entidades y profesionales como el Insitut Vila-Rovira, la Dra. Montse Folch o la Dra. Sandra Farrera, integrando el ejercicio físico con todos ellos. Además, también está reconocido como entrenador por la IFBB & NASM y la EHFA. Síguelo en Instagram @manelceballo

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