Estilo de vida: la necesidad del equilibrio entre nutrición y ejercicio

Como sabéis vivo de mi pasión. En KOA Center cuento con la ayuda de 25 profesionales especialistas en diferentes ámbitos de la salud. Carlos Sirvan es uno de los entrenadores personales de KOA con categoría de experto. Carlos es Licenciado en Ciencias de la Actividad Fïsica y del Deporte, cuenta con un máster en prevención de lesiones y no le queda demasiado para acabar su titulación oficial de Osteopatía. Para este post, y con la idea de aportaros el mayor conocimiento posible, me gustaría que leyeseis esta reflexión sobre el estilo de vida y la necesidad del equilibrio entre nutrición y ejercicio.  Os aportará una visión amplia y a la vez profunda de la importancia este equilibrio.

Gracias a todos los cambios culturales y sociales, el ser humano ha transformado la naturaleza de su trabajo y las necesidades de esfuerzo físico. Este hecho, y los cambios en la alimentación, nos han conducido a la aparición y proliferación de muchas de las enfermedades que achacan a nuestra sociedad. La inactividad física se ha relacionado con infinidad de patologías: obesidad, enfermedades cardiovasculares, hipertensión, diabetes tipo 2, cáncer, enfermedades pulmonares, disfunción inmune, enfermedades músculo-esqueléticas, motilidad intestinal, inflamación crónica, sarcopenia y varios tipos de trastornos neurodegenerativos.

Por otra parte, no sólo las enfermedades inciden en la calidad de vida. Otros aspectos como la disminución de la fuerza, la capacidad para realizar tareas diarias, la reducción de la movilidad y la posible pérdida de rendimiento cognitivo, entendido como aquella facultad para procesar información a partir de la percepción. Estos, son elementos que también se han podido vincular con la inactividad física.

Los dos principales factores que intervienen y determinan el estado de salud de las personas son las características genéticas y el estilo de vida adoptado. Estos son definidos como procesos sociales, hábitos, conductas y comportamientos que conllevan a satisfacer necesidades. Un bajo rendimiento deportivo o incluso la predisposición a enfermedades tienen una alta base genética, pero es el estilo de vida del individuo el factor clave que determinará su desarrollo.

En este sentido exponemos los factores nocivos que determinan si el estilo de vida es saludable o no.

• Consumo de sustancias tóxicas.

• Dieta.

• Estrés laboral.

• Sedentarismo.
• Sueño.

• Recreación y descanso.

• Ejercicio físico.

Dos de los principales factores modificables que determinarán el estilo de vida del individuo son el ejercicio (actividad que mejora la aptitud física) y la nutrición (aprovechamiento de nutrientes para desarrollar actividad).

Sin embargo, la clave del éxito radica en el adecuado equilibrio entre todos los dos factores. Existen dos procesos metabólicos cuya función son la síntesis y transformacion de componentes celulares. El primero de ellos, “anabolismo” (del griego ana ‘hacia arriba’, y ballein ‘lanzar’) es el responsable del aumento de masa muscular y por tanto crecimiento más vinculado al proceso de (nutrición). El segundo de ellos, más asociado al (ejercicio) es el “catabolismo” (del griego kato ‘hacia abajo’, y ballein ‘lanzar’) responsable de degradar masa para obtener energía. En caso de no obtenerla del exterior cataboliza su propia, empezando por grasa y terminando por músculo.

La adecuada gestión de los factores modificables y encontrar un óptimo balance “anabolismo” vs “catabolismo”, son aspectos clave para lograr un buen estilo de vida, potenciar tus capacidades , recursos y optimizar al máximo el proceso de entrenamiento. Un aumento considerable de cortisol (hormona catabólica) es un indicador de estrés físico y mental demasiado elevado, en caso de persistir llevará a una disfunción del sistema inmunológico. La testosterona y el cortisol están directamente implicadas en los procesos de adaptación del ejercicio por su función anabólica y catabólica, de este modo el equilibrio entre ambas es clave. En caso de predominar el catabolismo, habrá perdida de masa muscular, pérdida del rendimiento y elevación de urea.

Insulina y glucagón La insulina es una hormona proteica que entre muchas funciones facilita el ingreso de la glucosa a las células. La glucosa es la principal fuente de energía para el cerebro y todas las células del cuerpo. El glucagón es una hormona cuya principal función es estimular la producción de glucosa por el hígado, aumentando así la glicemia. El principal mecanismo regulador para la secreción de glucagón es el nivel de glucosa en sangre. Cuando los niveles de esta aumentan, se inhibe la secreción de glucagón y un aumento en la secreción de insulina, mientras que cuando la glucemia disminuye aumenta la secreción de glucagón y disminuye la insulina.

¿Para qué es importante controlar la glucemia?

Mantener el nivel de glucosa en sangre cerca de lo normal es clave para prevenir problemas de salud. El ejercicio disminuye los niveles de glucosa en sangre, aumentando la sensibilidad a la insulina por lo que las células pueden aprovechar cualquier insulina disponible para usar glucosa mientras se hace actividad física o después.

El ser humano, preparado para el ejercicio La ciencia ha establecido que el ejercicio de resistencia puede estimular el crecimiento de las células del cerebro y mejorar la función cognitiva. Unas de las principales características que hacen que el homo sapiens sea una máquina capacitada para el ejercicio de resistencia y que no se encuentran en ningún otro primate son: gran eficiencia energética determinada por la longitud de ciertos tendones, piernas largas con longitud de zancada amplia, gran músculo glúteo mayor, glándulas sudoríparas, reducción de vello corporal que facilita la disipación del calor y la respiración a través de la boca.

¿Porque entrenar la fuerza?

Tradicionalmente en el entrenamiento deportivo, la fuerza se ha identificado como la cualidad que nos permite mantener, vencer u oponerse a una resistencia externa. Pero existen muchos beneficios asociados a su entrenamiento:

• Obtener una mejora de la sensibilidad frente a la insulina.

• Mejorar densidad ósea, prevenir sarcopenia y osteoporosis.

• Aumentar rango de movimiento, prepararnos para el deporte y reducir predisposición a lesión.

• Equilibrar composición coporal y mejorar postura.

Okinawa y su longevidad ¿Casualidad?

Los okinawenses poseen lustrosa piel oscura son delgados y ágiles entrada la tercera edad. las enfermedades crónicas de occidente están en los niveles más bajos del mundo. 34 centenarios cada 100.000 habitantes y un inusual número de personas por encima de los 105 años. Son oficialmente las personas que más viven del planeta.
Los okinawenses tienen un 80% menos de ataques cardíacos que los americanos, también tienen un 40% menos de cáncer que los occidentales. Otros datos interesantes son los sistemas inmunitarios jóvenes, elevados niveles de hormonas sexuales y una excelente salud mental.

Todos los datos fueron publicados por los doctores Bradley y Craig concluyendo que los resultados eran replicables a occidente. Muy relacionados con sus hábitos, dieta, actividad física y su estilo de vida.

La población de okinawa basa su dieta en una alimentación basada en vegetales de hoja verde, pescado, batata y soja fermentada baja en sal. No consumen azúcares ni harinas refinadas. Siguen una clara restricción calórica, un 40% menos que el promedio americano. Combinan una dieta antiinflamatoria, limitada en calorías pero densa en vitaminas, minerales y grasas antiinflamatorias. Al mismo tiempo realizan actividad física, actividad laboral y mental con niveles bajos de estrés.
En definitiva la longevidad no es por casualidad sino porque el estilo de vida los pone en la dirección adecuada.

Conclusiones
Los cambios en la alimentación y la alarmante inactividad física de la sociedad actual nos han conducido a la aparición y proliferación de muchas de las enfermedades que achacan a nuestra sociedad. Dos de los principales factores modificables que determinaran el estilo de vida del individuo son el ejercicio y la nutrición, la adecuada gestión de ellos son considerados como aspectos claves para mejorar tu salud y optimizar tu rendimiento. Mantener el nivel de glucosa en sangre cerca de lo normal es clave para prevenir problemas de salud. Restricción calórica, control nutricional, ejercicio físico y mental son los principales aspectos para disminuir estos niveles. En este sentido consideramos que la mejora en el estilo de vida recae en la necesidad de equilibrar el ejercicio físico junto a la nutrición.

Escrito por

Fito Florensa es Licenciado en Ciencias de la Actividad Física y del Deporte y un apasionado del ser humano, la superación, la salud y las nuevas tendencias en ejercicio físico. Síguelo en @fitoflorensa y también en su web: fitoflorensa.com

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *