Frío, ejercicio físico y bajar % de grasa

En uno de mis fríos entrenos con Micky Ribera en la playa de Barcelona

Es muy conocido por todos que para que el organismo mejore debe sufrir “agresiones”, estímulos y/o cargas. Cuando nos rompemos un hueso, el callo óseo que se forma es más fuerte que el tejido óseo anterior. Cuando enfermamos, el cuerpo crea unas defensas y una memoria para que no vuelvas a sufrir la enfermedad. Cuando entrenamos (agresión), hacemos a nuestro cuerpo más fuerte. En entrenamiento hay algunos principios que no debemos olvidar, pues así es como funciona nuestro organismo. Ahora os hablaré de uno de los más importantes, el principio de la supercomepnsación. Este dice que cuando aplicamos una carga (agresión, estímulo) a nuestro cuerpo, este baja su rendimiento en una primera fase, después descansamos, nos hidratamos y comemos bien (entrenamiento invisible) y, posterioremente, elevamos nuestro nivel de forma inicial y se crean unas adaptaciones. Mientras entrenamos hay un gasto calórico y cuando ya no entrenamos el cuerpo sigue gastando energía hasta reponerse y volver a su equilibrio interno. Al final, cuando nos ponemos enfermos, nos lesionamos o entrenamos, rompemos este equilibrio interno y el cuerpo trabaja para volver a reestablecerlo. En este proceso gastamos energía. He aquí el quid de la cuestión. Partiendo de la base de que nadie quiere mejorar su físico poniéndose enfermo o lesionándose, dejádme explicaros porque pasar algo d frío se puede convertir en un buen aliado para los que queráis reducir vuestro % de grasa.

Irisina

La hormona Irisina es una de las culpables de este hecho. Esta hormona, la cual recibe su nombre en honor a la diosa Iris (diosa mensajera), se encarga de la termorregulación y conversión de la grasa blanca (“mala”) en grasa parda (buena), a través del  torrente sanguíneo. Cuando realizamos ejercicio producimos esta hormona, si además lo hacemos en un clima frío, la producimos en mayor cantidad. Al cuerpo le cuesta más energía mantener el equilibrio interno (homeostasis) en un clima frío que en un clima cálido. Si además obtiene esa energía de los lípidos mucho mejor. Actualmente existen evidencias científicas que demuestran que simplemente por pasar frío activamos el metabolismo de los lípidos. Si entrenamos en lugares fríos humanamente asequibles, tendremos un mayor gasto que si lo hacemos a temperaturas elevadas. Francesc Villaroya, del Centro de Investigación Biomédica en Red de Fisiopatología de la Obesidad y Nutrición (www.ciberobn.es), señala la relación entre obesidad, patente en las sociedades del primer mundo en el siglo XXI, y convivir con temperaturas elevadas en casa. Además, la Escuela de Medicina de Harvard, apunta que las personas que realizan ejercicio físico tiene niveles más altos de Irisina, en comparación con las sedentarias.

Por tanto, no puedo dejar pasar la oportunidad de empujaros a que salgáis a correr en invierno. Ya sabéis que vuestro cuerpo tendrá un gasto extra. Por supuesto, no se deben obviar  los hábitos de vida saludables en su globalidad y abrigarse bien.

Escrito por

Fito Florensa es Licenciado en Ciencias de la Actividad Física y del Deporte y un apasionado del ser humano, la superación, la salud y las nuevas tendencias en ejercicio físico. Síguelo en @fitoflorensa y también en su web: fitoflorensa.com

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