Genética y entrenamiento

genética y deporte“La Genética no puede ser por más tiempo una ciencia esotérica, la genética nos atañe a todos: versa sobre la vida y la muerte, sobre el significado y la respuesta a la incapacidad física, y sobre los nuevos dilemas morales creados por nuestro creciente conocimiento” (Alan F. Wright y A. Christopher Boyd).

Cuantos habréis oído o dicho cosas como:

“Mi genética no me permite adelgazarme”.

“Genéticamente soy incapaz de ganar músculo”.

“Yo no estoy hecho para esto”.

“Él lleva entrenando tres meses y ya se le ve un cambio brutal en su musculatura, y yo llevo un año y todavía ni me acerco estéticamente a esa persona”.

Seguro que los que acudís a un gimnasio o hacéis deporte en cualquier otro lugar, lo habéis oído y/o dicho alguna vez. Pues bien, os diré que, en un estado de forma óptimo, según el somatotipo (tipo de cuerpo) que tengamos, estamos hechos para un tipo de deporte concreto. Ahora bien, en el ámbito de la actividad física y la salud, en la mayoría de la población (no profesional del deporte), hay un margen de mejora muy amplio, ya sea en la fuerza, resistencia y otros tipos de cualidades. Lógicamente, si eres una persona que posee una herencia genética para ejercicios explosivos, como una carrera de 100 metros lisos, y quieres convertirte en un campeón del mundo de ultramaratones, siento decirte que lo tienes crudo.

Entre otras variables, el tener una mayor proporción de fibras lentas sobre rápidas, hace que una persona “x” pueda comenzar a plantearse en hacer algo en los deportes de resistencia. Pero, pensando en gente de a pie, ¿quién quiere ser campeón del mundo de nada?. Lo que nos interesa es estar sanos, sentirnos bien de forma integral y tener una imagen saludable. Evidentemente, el que tenga muchas fibras rápidas en su cuerpo, a la que se ponga a entrenar la fuerza a intensidades submáximas (hipertrofia), lo notará exteriormente más pronto que tarde. Pero, al final, no solo se trata de imagen. De que me sirve que mi bíceps se pueda hacer grande y marcado de forma rápida, si me duelen las articulaciones por no respetar el principio de progresión, si me duele la espalda porque no tengo compensadas las cadenas o sino puedo disfrutar de una excursión con mis amigos por la montaña porque me ahogo. Las adaptaciones en el cuerpo se producen a largo plazo y se debe avanzar progresivamente hasta alcanzar el objetivo universal: estar sanos de forma integral. Al final, en gran parte de los casos, se trata de reducir el % de grasa, para evitar problemas en tu salud, se trata de aumentar el % de músculo (para tener un metabolismo basal más rápido que lento), se trata de bajar tu FC de reposo (para que tu corazón en reposo lata menos veces y, por tanto, envejezca más tarde), se trata de tener las cadenas musculares compensadas para no tener molestias articulares, ni limitaciones en movimientos de la vida diaria) y, por último, se trata de levantarse con vitalidad, energía e ilusión, esas adaptaciones intangibles fruto de hacer ejercicio físico. Así que, como entrenador personal, a mí no me importa si tú, en un estado de forma óptimo, te podrías dedicar a ser luchador, bailarín, velocista o maratoniano. Lo que quiero es que tu cuerpo experimente cambios positivos para tu salud. Se trata de hábitos. En mi opinión, el tener una buena imagen, que debe ser siempre un objetivo secundario, puesto que el verse bien estéticamente es fruto de un trabajo de salud integral, se basa en dos pilares: La genética y el estilo de vida. Y os aseguro que el segundo punto es muy importante. Hay sociedades, como la de Okinawa), donde las personas viven muchos años y con una calidad de vida extraordinaria. Okinawa es una Isla japonesa en la que habita la gente más longeva del mundo. Muchos pensaréis que estas personas han sufrido, con el paso del tiempo, una especia de selección natural. Y no vais desencaminados, pero lo cierto, es que las personas que hoy nacen y viven en este lugar, han heredado una genética longeva, fruto de los buenos hábitos de vida de sus ancestros. Está demostrado, a día de hoy, que las personas de Okinawa que se van a otros países para trabajar, y comienzan a adquirir hábitos nocivos para su salud, se mueren bastantes años antes, ¿qué pasa entonces con la genética de estos individuos? Perdonad si pensáis que me disperso y me voy a lo absolutamente general, con un punto casi filosófico, pero cuando la gente me viene a ver como profesional del entrenamiento y me dice, que quiere ganar volumen en el pectoral, o tener más glúteo, o adelgazarse 20 kilos, no es que ni los escuche ni mucho menos, pero como siempre, me voy a la base y comienzo des del principio, por supuesto, comenzando por no engañar a nadie. Si eres una persona con un somatotípo ectomórfico puro y duro, que le cuesta ganar masa muscular, te diré que puedes ganarla brindándole a tu cuerpo unos estímulos (entrenamientos) que vayan en esa dirección, pero también te diré que si lo que pretendes ser es una especia de gladiador de raza negra enorme, lo siento pero no lo serás nunca, es mejor centrarte en aceptar tus limitaciones y valorar tus puntos fuertes, que todos tenemos. Mi trabajo, junto a mi grupo multidisciplinar, al final, es demostrar que una buena imagen es fruto de un trabajo de hábitos saludable. Cuando, como experto en rendimiento deportivo de MH, el director de la revista me pidió que Jordi Cruz fuera un cuerpo de portada, acepté encantado, una oportunidad más para demostrar lo que os acabo de explicar anteriormente. Algunos pensaréis que puse a Jordi a hacer un trabajo de hipertrofia des del principio, des del primer día a hacer cientos de  ejercicios de bíceps con mucho peso para que su músculo creciera. Siento decepcionaros pero no. El trabajo no se centró en otra cosa que no fuera adquirir unos hábitos de vida saludables. En un post posterior os explicaré, exactamente, como el caso de Jordi Cruz fue un éxito, trabajando sobre la nutrición, el ejercicio físico y, controlado, por la medicina.

A modo de conclusión, deciros que si tenéis una mayor proporción de fibras lentas sobre rápidas, os costará más trabajo y tiempo aumentar el volumen de vuestros músculos que otras personas, pero os diré que atendáis, por favor, a la siguiente reflexión:

El cuerpo es un organismo que se adapta continuamente hasta el final de nuestros días. Cualquier acción física que hagamos, tendrá unas consecuencias (positivas o negativas), siempre. Si le das a tu cuerpo los estímulos necesarios para hipertrofiar, o ganar tono muscular, o lo que sea, tu cuerpo, al final, siempre tenderá a adaptarse en esa línea. Ahora bien, yo te animo a que instaures buenos hábitos de ejercicio físico, nutrición y de vida saludable en general, y tendrás la mejor imagen que puedas tener, empezando desde tu interior, pues estarás tan bien contigo mismo, que las personas de alrededor lo notarán, y no les preocupará si tu bíceps es 5 cm más grande o más pequeño.

Escrito por

Fito Florensa es Licenciado en Ciencias de la Actividad Física y del Deporte y un apasionado del ser humano, la superación, la salud y las nuevas tendencias en ejercicio físico. Síguelo en @fitoflorensa y también en su web: fitoflorensa.com

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