Los ancestrales e incalculables beneficios de la danza

Rudolf Nureyev, el mejor bailarín del siglo XX.
Rudolf Nureyev, el mejor bailarín del siglo XX.

“La danza no es solo transmisión de una técnica, sino también de un impulso vital profundo.” Isadora Duncan

Hace tiempo, años, que escucho maravillas sobre los beneficios de la danza. Como muchos, siento un gran respeto por el arte de un bailarín, sin tan siquiera haber profundizado demasiado. Parece que es un mundo oscuro, místico, atractivo, de difícil acceso y complejo de entender en su esencia. Así que, en mi camino y pasión hacia el conocimiento profundo del cuerpo humano, sabía que algún día debía acudir a un centro de danza. Mientras cursaba la Licenciatura en Ciencias de la Actividad Física y del Deporte, revisé muchísimos libros de anatomía y biomecánica escritos por fisioterapeutas relacionadas con el mundo de la danza, que alimentaba, todavía más, mi deseo de introducirme en este ámbito. Me cercioré que el conocimiento en el movimiento de las estructuras humanas, en la teoría y en la práctica, sólo es una pequeña parte que domina un bailarín/a. ¡Apasionante! La verdad es que siempre me han fascinado estos seres cultos, místicos, sensibles, con un gran potencial físico ampliamente desarrollado, ya sea en el equilibrio, armonía, coordinación, técnica o en la fuerza. Así que aprovechando la oportunidad única, tuve la suerte de contactar con Miren Viar, una persona que lleva vinculada a la danza clásica desde hace 40 años, que se dice pronto. Así que seguidamente os detallo las conclusiones a las que llegamos, ambos, después de la larga e interesante conversación. De paso, aprovecho para animaros a probar cualquier tipo de baile, los beneficios que encontraréis son tan extensos como límites tienes el cuerpo y mente humana. Os aseguro que yo, alguien que viene de la actividad física “cañera”, no me voy a perder unas clases con Miren en su estudio de danza tradicional. Y es que nunca es tarde si la dicha es buena.

Partiendo de la definición de salud según la O.M.S. (No solo ausencia de enfermedad, sino equilibrio físico, social y mental), vamos a ver cuán saludable es la danza para el ser humano.

A las puertas de adentrarme en la fascinante Escuela de Danza de Miren Viar.
A las puertas de adentrarme en la fascinante Escuela de Danza de Miren Viar.

La preparación física del bailarín/a

Como en todo tipo de disciplinas deportivas, también en la danza se debe pasar por una serie de fases antes de poder rendir al máximo. Cualquier persona puede acudir a un estudio de danza para aficionarse a ella (Hombres, mujeres y niños/as). En primer lugar, se preparará al organismo de forma general. En segundo, se introducirán transferencias de lo general a lo específico con cierta técnica, coordinación y ritmo. En la última, se lleva a cabo un trabajo específico sobre el estilo de danza “x” para que, éste, pueda ser mostrado frente a un público. Es curioso, pero, salvando las diferencias, me recuerda al entrenamiento por bloques ATR (Acumulación, Transformación y Realización) que utilizo para entrenar a mis clientes que hacen triatlones. Y es que, al final, el cuerpo humano se rige por unas leyes básicas y, por ello, prácticamente múltiples sistemas de entrenamiento de muchas disciplinas deportivas están relacionados entre sí.

Primera fase:

–          Nadie se la puede saltar. Dentro de la cualidad física básica de la resistencia, encontramos un tipo de resistencia que dice así: Resistencia de la disciplina deportiva concreta. Así que no puedes eludirla de ninguna forma.

–          Se trabaja, de forma general, las 4 cualidades básicas (Fuerza, Velocidad, Resistencia y Flexibilidad) teniendo en cuenta la edad cronológica y biológica del aficionado.

–          Incidencia en el desarrollo de hábitos posturales correctos. Lo agradecerás toda la vida y te prevendrá de lesiones futuras por desajustes biomecánicos.

–          Iniciación en el trabajo de la coordinación inter-muscular (entre los músculos que cooperan en un movimiento), intra-muscular (sincronización y activación máxima de las unidades motoras en el interior de un músculo) y el equilibrio. En el baile existen desplazamientos en el espacio y posturas mantenidas durante un tiempo “x”. El trabajo con zapatillas finas de danza o descalzos favorece, siempre, a tener un mayor equilibrio.

–          Se fomenta, por parte de los profesionales de un centro de danza serio, los hábitos de vida saludables cuando sales por la puerta del centro.

Segunda fase:

–          Desarrollarás todos los puntos en los que te has iniciado en la primera fase.

–          Tomarás conciencia en cada uno de los ejercicios, sean del tipo que sean, de la parte del cuerpo que estás moviendo: posición de la cabeza, cuello, escápulas, brazos, posición de la columna vertebral, caderas, piernas y pies. Nos centramos en la idea de flotar en el espacio, como si un cable enganchado a la cabeza nos tirara hacia arriba.

–          Introducimos el concepto de alargar las extremidades en cada uno de nuestros movimientos.

–          Profundizarás en la cultura musical del tipo de danza que realices y aprenderás a estudiarla, para ejecutar los movimientos con el ritmo adecuado.

–          Profundizarás en el conocimiento y beneficios de los estiramientos. Gozarás de una flexibilidad mayor en todas las partes de tu cuerpo, haciéndote más armónico, expresivo y teniendo menos males en toda tu estructura.

–          Encaminarás cada una de las cualidades físicas básicas hacia un gesto, un movimiento, una expresión, o una coreografía entera.

Tercera fase:

–          Ya puedes demostrar, si es lo que quieres, lo aprendido delante de un público.

Beneficios mentales

Mejorarás la atención, concentración, memoria (al aprender coreografías), relajación (Durante: olvidarás todos tus quehaceres para centrarte únicamente en bailar. Después: al acabar las clases disfruta de los beneficios de las endorfinas), creatividad (al inventar e improvisar gestos y coreografías), la autoestima (superando una situación de estrés, pues ya no te dará vergüenza expresarte corporalmente delante de gente) y te divertirás (¿a quién no le gusta bailar bien?).

Beneficios sociales

Son innumerables. Podríamos destacar:

–          Posibilidad de conocer a personas con las que compartirás una afición, bailar. La danza también te dará la posibilidad de interactuar, de otra forma, con personas ya conocidas. ¿Te imaginas bailar fluidamente con la chica/o que te gusta?

–          Sabrás más del arte de la danza y la música. En definitiva, podrás hablar de algo más y, por qué no, te hará más interesante.

–          Ganarás capacidad de crítica cuando vayas a ver un espectáculo relacionado con la danza.

En la prehistoria, como es lógico, expresarse corporalmente era más importante que hacerlo verbalmente, pues los recursos que teníamos entonces relacionados con el habla eran nulos. Me atrevo a afirmar, y que me perdonen los estudiosos de la evolución vital, que la danza existe desde que la vida existe. Es decir, los animales también se expresan corporalmente para mostrar sentimientos (hambre, sumisión, enfado, alegría,…) a sus iguales. Por tanto, la expresión corporal, predecesora de la danza, la encontraríamos desde que los animales y humanos estamos en la Tierra. Es algo ancestral e inherente al ser humano y a casi todos los seres vivos, que ha ido evolucionando, a la par, con la propia evolución de cada ser. Así que, después de dar gracias a Miren Viar por su gran aportación a este post:

¡¡¡A bailarrr!!!

Escrito por

Fito Florensa es Licenciado en Ciencias de la Actividad Física y del Deporte y un apasionado del ser humano, la superación, la salud y las nuevas tendencias en ejercicio físico. Síguelo en @fitoflorensa y también en su web: fitoflorensa.com

5 Comentarios

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *