Vigorexia: Cuando entrenar es una obesión

vigorexiaEl entrenamiento en su justa medida, adaptado a cada caso y circunstancia, es muy beneficioso para la salud. Pero no hay que olvidar  el lado negativo del entrenamiento. Este lado es ínfimo en comparación con los múltiples beneficios, pero existe. Todas las cosas, en todos los ámbitos, no son blancas o negras. Pueden ser más blancas que negras pero, en cualquier caso, tienen algo negro. Y se trata, por supuesto, de estar siempre en el lado agradable de las cosas, pero teniendo presente que existe otro lado.

Me acuerdo de un programa de TV donde salía gente española que se iba a otros países a buscarse la vida. En todos los casos, siempre salían casos exitosos que habían logrado vivir como y donde querían. Hecho que me parece fantástico, pues prefiero mil veces antes la divulgación de ánimos y motivación, que infundir el miedo. De todas formas, siempre se debe ser consciente que esas personas sabían lo que querían hacer, con gran pasión y, más o menos, como lo iban a hacer, por lo tanto y como consecuencia, llegaba el éxito y todo era muy bonito. Pero lo cierto es que también existe la otra cara de la moneda, y es que hay una cantidad de personas, más que las exitosas, que se fueron a otro lugar y no solo no les fue bien, sino que además, lo pasaron francamente mal, ya sea en una isla paradisiaca o en la ciudad de sus sueños.

Lo mismo ocurre en mi profesión, hay muchas personas con gran vocación por ayudar a las personas a través del entrenamiento personal y, muchas, formándose bien en la esencia del funcionamiento de los diferentes sistemas que permiten la mejora física, aplicando esos conocimientos con las diferentes personas, consiguen vivir de ello. Pero lo cierto, es que hay muchas personas y, repito, más que las exitosas, que buscando el camino rápido, sin paciencia, sin solidez en los conocimientos, se dan de morros y tienen que combinar el entrenamiento personal con otros trabajos o abandonar la profesión porque no pueden vivir de ello. En otro nivel, lo mismo ocurre con el entrenamiento en sí.

Ahora está muy de moda entrenar mucho, para acabar grandes carreras de larga distancia, o hacer circuitos de fuerza más que intensos levantando grandes cargas. Y lo cierto, es que hay personas que, siendo aficionados, llegan a tener un nivel físico más próximo al de un deportista profesional que a otra cosa. Déjame decirte que el entrenamiento no es eso, o no es solo eso. Y menos si hablamos de salud. También hay personas, que entrenando de forma incorrecta con excesivo volumen de trabajo en sus sesiones, entre otras cosas, se han pasado al otro lado, desarrollando la vigorexia, también conocida como anorexia reversa o complejo de Adonis.

Según la psiquiatra estadounidense Harrison G.Pope, la vigorexia es la excesiva práctica deportiva a causa de una obsesiva preocupación por la imagen física sin importar las consecuencias para el organismo (a cualquier precio). Esta excesiva preocupación por tener una imagen perfecta viene acompañada, también, por una distorsión mental del esquema corporal. Como dice la psiquiatra, sus pacientes se ven y, repito, se ven, enclenques, sin el tono muscular que desearían, nunca hay suficiente, con tamaño muscular nunca suficientemente grande, e intentan corregirlo con más y más entrenamiento sin tener en cuenta los daños a nivel estructural y fisiológico de los diferentes sistemas del cuerpo. Además, en muchos casos, estas personas toman anabólicos químicos y se dan grandes festines de proteínas, si es en pastillas o diferentes productos químicos mejor que mejor, olvidando también el principio inmediato y necesario de las grasas. En cuanto a los hidratos de carbono, suelen comer básicamente arroz, y solo arroz. Por tanto, estas personas, también acaban padeciendo trastornos relacionados con la alimentación. Se calcula que en España puede haber aproximadamente 700.000 casos.

Las causas de la vigorexia son multifactoriales. Algunas de ellas son:

  • Causas Socioculturales: El Dr Carlos A. Martell Alonso dice que esta patología puede afectar a todos los grupos y estratos sociales. En edad, dice que son los más jóvenes los más vulnerables a este tipo de patología. El Dr Carlos A. Martell remarca por eso, que jóvenes de familias desestructuradas sin modelos/referentes de conducta a seguir próximos a ellos, son más vulnerables a padecer vigorexia. Entonces, estas personas necesitan verse fuertes y respetados por el medio y deciden, como método de subsistencia, en que su apariencia debe ser más y más grande. Todo ello sumado a la influencia de los medios de comunicación al divulgar las proezas de los nuevos héroes deportivos, cinematográficos, así como vídeos musicales protagonizados por cantantes con una genética entrenada de ensueño.
  • Causas Psicológicas: La Dra Lartigau apunta a que las personas propensas a padecer vigorexia suelen ser inmaduras, con baja autoestima, introvertidos y con problemas para socializar. En algunos casos, son más propensas las personas que han tenido una niñez conflictiva. Además, remarca que la persona vigorexica tiende a la auto medicación y a la auto prescripción de su dieta.
  • Causas hormonales: La vigorexia va muy relacionada con la liberación de endofinas, entre otras “hormonas de la felicidad”. La función de principal de las endorfinas, menos conocida por todos, es la de calmar el dolor, por ejemplo, después de una actividad física intensa. Según Cortesi (2005) las endorfinas producen una sensación de placer natural después del ejercicio físico y del orgasmo. Además son las hormonas que combaten el estrés, en personas vigoréxicas, calman el estrés producido por la propia patología. Las personas vigoréxicas tiene adicción las endorfinas y, cuanto más entrenen, más endorfinas liberarán. Además, cuanto más entrenados, más dosis de ejercicio físico necesitaran para segregar la misma cantidad de esta hormona. Es un círculo vicioso del que es difícil salir. La cuestión, al final, no es otra que preguntarse, honestamente, ¿por qué haces ejercicio físico?

Consecuencias de la vigorexia:

  • Algunas personas dejan de trabajar algunas horas, en otros casos, hasta abandonan el trabajo, poniendo en riesgo su vida, por dejar al descubierto las necesidades básicas. Lo mismo pasa con las personas estudiantes, lo abandonan o son incapaces de rendir académicamente.
  • Depresión y/o ansiedad, aislamiento y un permanente estado de enfado.
  • Deterioro de las relaciones personales.
  • Alteraciones metabólicas que inciden negativamente sobre el hígado y el sistema cardiovascular.
  • Disfunción eréctil.
  • El entrenamiento descontrolado, con grandes cargas y sin respetar las adaptaciones del organismo, junto a un estado de sobre entrenamiento por no descansar por las noches (insomnio), o por no dar los descansos oportunos entre entrenamientos, puede hacer que el sistema musculo articular, entre otros, quede dañado en mayor o menor gravedad.
  • EL uso de anabólicos químicos puede producir atrofia testicular, disminución en la formación de espermatozoides, retención de líquidos, problemas cardíacos, entre otras consecuencias.

Tratamiento:

El tema es suficientemente complejo y multifactorial como para que, en el caso de que puedas tener dudas, acudas a tu médico para que este te derive a todos los profesionales que pueden estar implicados en tu caso. Que puede ir desde un psiquiatra, psicólogo, fisioterapeuta, cardiólogo, preparador físico, nutricionista, endocrino, urólogo, y todos los profesionales que hagan falta para cada caso.

Conclusiones

La vigorexia no está aceptada por la comunidad médica internacional. De todas formas, recuerdo que la salud es equilibrio y, sin equilibrio, no hay mejora sólida en nada. Entrena duro, pero también disfruta de tus amigos, estudia o trabaja, aliméntate como es debido de forma saludable y variada, duerme las horas necesarias y, sobretodo, diviértete. Para cuatro días que pasamos en este mundo…, siempre es más agradable pasarlo mejor que peor. Por supuesto, para ello, ves siempre hacia el equilibrio, equilibrio y equilibrio.

 

Escrito por

Fito Florensa es Licenciado en Ciencias de la Actividad Física y del Deporte y un apasionado del ser humano, la superación, la salud y las nuevas tendencias en ejercicio físico. Síguelo en @fitoflorensa y también en su web: fitoflorensa.com

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *