7 razones por las que dormir es tan importante

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¿Quién no se ha sentido los efectos negativos de pasar una mala noche? Dormir poco nos afecta de manera visible en nuestro día a día, con efecto más que palpable  pero lo que a veces no sabemos es que, privarnos de las horas de sueño necesarias, puede estar afectando a nuestro organismo más de lo que nosotros mismos creemos.

 1. El insomnio engorda

Varios estudios relacionan pocas horas de sueño (<6h) con mayor riesgo de obesidad. Esto ocurre tanto en niños como en adultos.

Algunas de las causas que pueden estar relacionadas con el hecho de que la falta de sueño produzcan este aumento de peso, según se han visto en algunos estudios, puede ser debida al aumento del apetito y el hambre, sobre todo dirigido a alimentos altos en grasa y azúcares. Todo ello debido a bajadas en los niveles de leptina, una hormona que nos ayuda a mantenernos saciados, y aumentos de la grelina, una de las hormonas encargadas de nuestras sensación de hambre. Si a esta sensación de hambre le sumamos más tiempo en el que es disponible comer, el aumento de la ingesta está casi asegurado.

Por otro lado, la falta de sueño continuado produce sin lugar a dudas fatiga, lo que nos puede empujar a practicar menos ejercicio físico y a pasar más horas en actividades sedentarias, como ver la televisión, que además se acompañan de picoteos. Lo que, además sumar calorías a un lado de la balanza ayudará a que no se resten por el otro debido a la disminución de nuestro gasto calórico.

Además, la privación de un sueño adecuado, aumenta la secreción de cortisol, conocida como la hormona del estrés, y la secreción de insulina posterior a las comidas, la cual promueve en el organismo el acúmulo de grasa.

Infografía elaborada según los datos del estudio de Sanjay R. Patel and Frank B. Hu “Short Term duration and Weight Gain: A Systematic Review”
Infografía elaborada según los datos del estudio de Sanjay R. Patel and Frank B. Hu “Short Term duration and Weight Gain: A Systematic Review”

Nota de la imagen: Infografía elaborada según los datos del estudio de Sanjay R. Patel and Frank B. Hu “Short Term duration and Weight Gain: A Systematic Review

2. Riesgo de diabetes, enfermedad cardiovascular o infartos

Dormir poco puede conducir a sufrir diabetes tipo 2 influyendo en la forma en que tu cuerpo procesa la glucosa. La falta de sueño produce que la glucosa se procese más lentamente y que disminuya la sensibilidad a la insulina, la hormona encargada de hacer disminuir los niveles de glucosa en sangre.

Por otro lado, y ahora llegan malas noticias también para los dormilones, tanto dormir poco (<6h) como dormir demasiado (<9h) podría estar asociado a enfermedades cardiovasculares o infartos.

3. Peor concentración, atención y memoria

Cuando dormimos poco, nuestra atención, nuestra memoria y nuestra toma de decisiones se ve inevitablemente afectados. Ya a principios de los años 30, Nathaniel Kleitman, una de las figuras más importantes en el campo de la medicina del sueño encontraba relaciones entre la falta de sueño y un peor rendimiento mental.

Por ejemplo en un estudio se evaluó a 39 sujetos después de privarlos de sueño durante 17-19 horas encontrando que su respuesta a los diferentes test era similar a si estuvieran etílicamente intoxicados, o lo que es lo mismo, borrachos. También se ha visto que los errores médico aumentan notablemente cuando los médicos están carentes de las necesarias horas de sueño.

4. Dificulta la recuperación

El sueño constituye una parte importantísima en la recuperación pasiva. Una falta de sueño puede provocar un deterioro de tu rendimiento como muestra este estudio realizado en jugadores de baloncesto.

Una peor recuperación debido a un mal descanso también podría causar no sólo que rindas peor sino que seas más propenso a lesionarte ya sea por falta de atención o de regeneración muscular.

5. Depresión, estrés y ansiedad

Una sola noche de sueño ya nos pone de mal humor por lo que no es de extrañar que la privación de una adecuado sueño reparador pueda tener consecuencias aun más graves a nivel mental.

De hecho, un gran estudio ya mostró que la falta de sueño crónica está ligada al estrés emocional, pero también se ha visto ligada a una mayor ansiedad o a la depresión.

6. Causa inflamación

La falta de sueño puede estar ligada a mayor inflamación de nuestro organismo lo que, según algunos estudios, puede ocasionar enfermedades o problemas digestivos y la inflamación del tracto digestivo.

Por otro lado, personas con turnos de noche o rotatorios tienen un mayor riesgo de sufrir enfermedad inflamatoria intestinal y pacientes con enfermedad inflamatoria intestinal pueden sufrir mas brotes cuando padecen falta de sueño puntual o crónica.

7. Peor inmunidad

El sueño también juega papel crucial en nuestro sistema inmunológico. De hecho, si duermes mal tu cuerpo genera menos células NK (o natural killers) encargadas de deshacerse de células infectadas por un virus. Un estudio por ejemplo mostró que las personas que dormían 7 horas tenían 3 veces más posibilidades de tener resfriados que las personas que dormían 8 o más horas.

Todo esto son sólo algunas de las consecuencias que os he querido mostrar sobre lo que dormir poco puede hacer en nuestro organismo, un hecho al que a veces restamos importancia y que es un factor clave para tener una buena salud. Por todo ello, no os quito más tiempo y sólo os puedo desear ¡qué descanséis bien!

Escrito por

Diplomada en Nutrición Humana y Dietética y licenciada en Ciencia y Tecnología de los Alimentos, apasionada del buen comer, la nutrición y en especial de la nutrición deportiva y el cambio de hábitos. Síguela en @Anabel_Ferser y también en su web: anabelfernandez.es

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