Descubriendo las etiquetas: ¿Qué te cuentan en realidad?

Descubriendo las etiquetas ¿qué te cuentan en realidad?Vas al supermercado y te encuentras una larga variedad de productos ante ti. Para elegir, la mayoría lo hace a través de sus gustos y compra los productos habituales. Aun así, si es la primera vez que vamos a comprar ese producto o estamos cambiando algunos de nuestro hábitos, muchos suelen fijarse en las etiquetas. Pero…¿las entiendes realmente? ¿Sabes lo que te quieren decir o simplemente sucumbes a lo que te quieren vender?

Ingredientes: el orden es importante

Este es uno de los apartados más importantes dentro de las etiquetas. Los ingredientes, por ley, deben incluirse ordenados de más a menos, así que si en un producto el segundo ingrediente es el azúcar, es que lleva mucha cantidad de este producto, por lo tanto mejor evitarlo. Una triquiñuela habitual para evitar que el azúcar salga entre los primeros puestos puede ser dividir 20g de azúcar en 5gr de azúcar, 5g de jarabe de glucosa, 5g de concentrado de frutas y 5g de jarabe de maíz. Así, estos productos aparecen un poco más abajo, por lo que deberías tener en cuenta que el azúcar tiene muchos nombres.

También puedes ver a través de los ingredientes si un alimento es realmente integral. Es decir, si viene de harina integral o, en cambio, es un falso integral constituido por harina refinada a la que han añadido salvado. Que no, no es lo mismo.

Y evidentemente puedes ver qué componentes lleva tu alimento. Lo mejor es que los alimentos que escojas sean poco procesados. ¿Cómo hacerlo? Pues simplemente dale la vuelta de etiqueta, mira los ingredientes y escoge normalmente las etiquetas más cortas, es decir, las que lleven menos ingredientes.

0% grasas / 0% azúcares: mira la otra cara

Que un alimento se anuncie como 0% grasas o 0% azúcares quiere decir que tiene menos de 0,5 g de grasa por cada 100 g o 100 ml. Pero ¿esto lo convierte en un alimento adecuado? No, para nada. Existen en el mercado postres lácteos 0% grasas y al verlos la gente piensa que son poco calóricos, pero piensa que el fabricante te informa de lo que te quiere informar, y nada más. Normalmente estos productos son muy muy ricos en azúcar. Así que tampoco van a ser lo más adecuado o incluso no serán precisamente poco calóricos.

Por tanto, cuando veas un producto anunciado como 0% grasas mira su contenido en azúcares y, cuando un producto se anuncie como 0% azúcares, mira su contenido en grasas. La etiqueta es sólo el anuncio que el fabricante te quiere mostrar, como en otros casos de la vida, hay que leer la letra pequeña.

La ración: a jugar con los números

Muchas veces nos indican las calorías y contenido nutricional, además de por 100g, por ración. Como consejo, te digo que siempre compares los productos por 100g y no por ración, ya que estas pueden variar (si hablamos de suplementos ya sería otro tema).

Dejando de lado que a veces las raciones son ridículas (pon 30g de cereales en un bol, que es lo que dicen que es una ración. Llora y luego me comentas si te parece una ración habitual) estas son utilizadas muchas veces para poner lo que interesa. En ocasiones lo que hacen para que un producto se pueda anunciar como 0% grasas o 0% azúcares es poner una ración muy pequeña, lo que no quiere decir que sea poco calórica sino que la ración que ellos consideran es muy pequeña. Tienes un claro ejemplo aquí.

Light: a veces puede engordar más

Según el REGLAMENTO 1924/2006, un alimento light es aquel que tiene una reducción del 30% de calorías o de algún nutriente en comparación a otro similar que haya en el mercado. Por tanto, una leche condesada light o una mayonesa light no tienen por qué ser productos poco calóricos, simplemente deben ser un 30% menos calóricos que su producto homólogo. Sólo con esto ya vemos que los productos light no van a ser garantía de pérdida de peso ni tampoco de bajo aporte energético.

Además, una paradoja que suele ocurrir con los productos light es que incluso hay gente que se sorprende por engordar cuando empieza a tomar este tipo de productos y lo que ocurre es que los productos light suelen hacer que bajes la guardia y pienses que, por ser light, los puedes consumir en más cantidad y, por tanto, muchas veces acabas consumiendo más calorías que si tomasen el producto tradicional pero de manera más moderada 

Conclusiones

No te dejes llevar por lo que ves el envase a primera vista. Lo que se ve a simple vista es, básicamente, lo que el fabricante quiere que veas. Igual que en el anuncio de televisión no te dicen todo, en la etiquetan sólo remarcan lo que quieren que tu veas. Lo demás, si es obligatorio ponerlo, te lo indicarán en otras partes de la caja menos visibles así que, como he dicho antes, cuando vayas a comprar ¡lee la letra pequeña!

Escrito por

Diplomada en Nutrición Humana y Dietética y licenciada en Ciencia y Tecnología de los Alimentos, apasionada del buen comer, la nutrición y en especial de la nutrición deportiva y el cambio de hábitos. Síguela en @Anabel_Ferser y también en su web: anabelfernandez.es

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