Comida procesada: ¿por qué evitarla?

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Te habrás cansado de oír este consejo en los últimos años, y ya te adelanto que es una advertencia que aún deberíamos repetir más, pero seguro que pocas veces te han explicado porqué debes evitar la comida procesada, especialmente la comida altamente procesada, porque la mayoría de nuestra comida ha sido procesada de una forma u otra.

Procesar significa someter a un alimento a un proceso de transformación o elaboración. Por tanto, se puede decir que unas peras han sido procesadas al ser extraídas del árbol, lo mismo que un brócoli envasado en film pero, esta comida sigue siendo comida real y la mayoría de la gente entiende esto. Pero, ¿y si te hablo de un yogur? Pues un yogur será altamente procesado o no si hablamos de un yogur natural que sólo contiene leche que se ha fermentado por la adicción de las bacterias necesarias o hablamos de un yogur 0% con aromas de chocolate, azúcar, cereales, colorantes, etc. por muy saludable que te diga su etiqueta que es.

¿Cómo identificarlos fácilmente?

  1. Van envasados: los productos frescos no procesados no suelen llevar ningún tipo de envase.
  2. La etiqueta suele ser larga: a mayor número de ingredientes y menos conocidos, peor. Elige las etiquetas, por lo general, cortas.
  3. Llevan alegaciones de salud: las manzanas no te anuncian lo sanas que son. En cambio, los productos procesados suelen llevar alguna lindeza para fomentar sus bondades y despistarte un poco. Pongamos cómo ejemplo al azar un bollo lleno de grasa saturada y carbohidratos refinados que tiene bien grande en su etiqueta “Rico en hierro”.

¿Por qué la comida procesada no es buena para ti?

  1. El procesado elimina importantes nutrientes para tu salud.

El procesado de alimentos elimina nutrientes como la fibra, el hierro y otras vitaminas y minerales por dos motivos principales, mejorar su textura o palatabilidad y hacer que su vida útil aumente. El consumo de fibra en la dieta occidental, sobre todo el proveniente de frutas y verduras, es bastante escaso, por lo que eliminarlo de los productos de nuestra dieta no es lo más recomendable y, además, puede producir un mayor riesgo de estreñimiento o cáncer de colon.

Los alimentos que deberías escoger principalmente en tu dieta son de densidad nutricional alta. Es decir, alimentos que contengan un gran número de nutrientes por pocas calorías como podrían ser las frutas y las verduras. Por el contrario, debes evitar alimentos de densidad energética elevada, sobre todo si están llenos de calorías vacías. Y, en esto, los reyes son los alimentos procesados.

 

  1. Son ricos en grasa, sal y azúcar.

Los alimentos altamente procesados son ricos suelen llevar añadidas altas cantidades de sal, azúcar y grasas pero no de la mejor calidad. Puedes leer este artículo para saber un poco más sobre nuestro consumo de azúcar. En cuanto a las grasas, las elegidas para añadir a estos productos no suelen ser aceite de oliva virgen extra. Los principales elegidos serán aceites vegetales de baja calidad y que en ocasiones han sido hidrogenadas, lo que las convierte en grasas trans, que han demostrado ser mucho peores que cualquier grasas saturada para nuestro organismo y nuestra salud cardiovascular.

 

  1. Son altamente adictivos.

Lo de añadir sal, azúcar y grasas no ocurre de manera espontánea. Se busca deliberadamente mejorar el sabor de estos alimentos para que nos gusten y queramos más. Además, los alimentos ricos en este tipo de sustancias activan nuestro sistema de recompensa. Este sistema es el responsable de hacernos comer para sentir bien, cuanto más se activa, más de esa sustancia se necesita, lo que convierte a estos alimentos en posibles causantes de un comportamiento adictivo con la comida y de una sobreingesta.

 

  1. Son ricos en carbohidratos refinados.

Los carbohidratos refinados, además de participar en el sistema de recompensa de nuestro cerebro, causan una súbita elevación de la glucosa en sangre seguida de una brusca bajada que hace que al poco tiempo volvamos a estar hambrientos. Si vas a elegir alimentos feculentos (arroz, quinoa, mijo…) elige principalmente alimentos integrales que retrasarán la digestión y te darán mayor sensación de saciedad. No te fíes tampoco de los alimentos altamente procesados que dicen ser ricos en fibra. Muchos están hechos de cereales refinados a los que se les añade fibra. Para evitar su consumo, opta por los alimentos feculentos a través de cereales enteros, legumbres o tubérculos tal y como los encuentras en la naturaleza.

 

  1. Cada vez que una sociedad adopta un estilo de alimentación occidental, enferma

En cada ocasión que una sociedad empieza a adoptar la alimentación occidental comienzan a surgir en ella enfermedades como obesidad, diabetes, hipertensión, etc. Lo mismo ocurre cuando se saca a personas de sociedades con menos patologías y se las pone en un país con este tipo de cultura. Recuerda: tus genes importan, pero tu ambiente dicta la sentencia.

Después de todo esto, sólo me queda recomendarte dos cosas: come comida real y cocina lo máximo que puedas. Con estos dos simples consejos, tu salud y tu estado físico mejorarán de manera notable. ¡Merece la pena intentarlo!

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Escrito por

Diplomada en Nutrición Humana y Dietética y licenciada en Ciencia y Tecnología de los Alimentos, apasionada del buen comer, la nutrición y en especial de la nutrición deportiva y el cambio de hábitos. Síguela en @Anabel_Ferser y también en su web: anabelfernandez.es

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