3 métodos para hacer… cuando no tienes ganas de hacer

productividadCuando me planteé esta nueva entrada sobre facilitadores pensé en publicarlo tras el verano, ya que son perfectos para coger de nuevo el ritmo. Pero la verdad es que estos 3 métodos para hacer cuando no tienes ganas de hacer son aplicables a cualquier momento: siven para centrarte y conseguir que avances en tus asuntos aunque tu entorno o estado anímico juegue en tu contra. Escoge el métido que mejor se adapte a tu situación. Atrévete con ellos: veras como al final de uno de esos días terribles te vas a casa con la sensación de no irte de vacío.

Método 1: Mantente en la zona

Para recuperar la velocidad de crucero, enfocar es la clave.  En el trabajo, cuando hay que centrarse en el día a día pensando en las acciones a terminar y en las fechas de entrega más que en los proyectos y otros objetivos a medio plazo, tener una forma de definir lo inmediato para marcar una secuencia de actividad a realizar manteniéndonos centrados sin el peligro de caer en distracciones e interrupciones resulta clave.

Para ello, confecciona una lista de todas las tareas a realizar, revisando todo lo que has dejado pendiente: lo acumulado en las bandejas de entrada de cuentas de email, avisos de llamadas a devolver y otros requerimientos… Una vez terminada la lista, ciérrala trazando una línea después de la última anotación. A partir de ese momento, haz las tareas escritas, y anota las nuevas que se presenten a partir de la línea trazada.

Céntrate en un bloque cerrado de tareas sin perder el enfoque a causa de interrupciones y nuevos inputs. Con lo nuevo crearás una lista en la que trabajar cuando acabes el primer paquete de trabajos. Un método simple para mantenerse centrado. Para aprender más entra en este enlace.

Método 2: Afronta las tareas más pesadas

¿No hay nada que hacer? ¿No puedes mantener la atención centrada en la misma tarea más de 10 minutos? Falta de foco, estás en otro lugar, probablemente tu mente está de vacaciones. Para estos casos lo mejor es la técnica pomodoro. Descárgate uno de los temporizadores recomendados y sigue la regla de trabajar en franjas de tiempo de 25 minutos intercaladas con descansos de 5.

Seguir esta pauta de forma estricta te permite poner manos a la obra condicionándote para no abandonar a las primeras de cambio. Siguiendo la pauta de trabajo combinado con descanso, sacarás provecho a esos días tediosos en los que solo tienes ganas de irte a casa.

Método 3: Trabaja en tareas extensas

Tan fácil cómo dividir la tarea en diversos pasos más digeribles. Lee la tarea y desglósala en tareas más pequeñas, así podrás realizarlas en diversos momentos de la jornada evitando el efecto de repulsión generado al plantearte realizarla como una única actividad. Acabas intuyendo la carga de trabajo y poniendo escusas para realizarla más tarde. No hacen falta grandes justificaciones, solo el tópico mantra de ‘Ahora no tengo tiempo para dedicarme por completo, lo dejaré para más tarde o para mañana y me centraré de pleno en ello’, una y otra vez hasta darse cuenta que o ha pasado otra semana y eso sigue en la lista de pendientes, o recibes un toque de atención de tu jefe ‘invitándote’ a acabar con ello ya!  Y en ese momento donde ya no hay ningún pretexto al que agarrarte, lo acabas haciendo rápido y mal.

Los momentos difíciles lo son menos si sabes cómo ponerte en marcha sin la carga de pensamientos negativos.  Si tienes algún truco para encarrilar esos días difíciles, puedes compartirlo con nosotros a través de tu comentario.

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Desarrollo mi actividad profesional en el mundo de de las TIC y la creación de software. Pero mi verdadero punto fuerte todo lo que rodea la organización, la productividad personal y el uso racional de la tecnología como vía para la mejora de los profesionales y las organizaciones. Síguelo en: Blog |Twitter |Google +

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