GTD. Planificación natural para tus vacaciones

vacaciones-playaVerano, sinónimo de viajes y actividades sin fin, y por extensión de su planificación. Continuo la serie de post sobre GTD con el sistema de planificación natural que te ayudará a preparar tus proyectos (de cualquier índole)  acercándote más a lo que quieres hacer que a lo que crees que debes hacer.  

  1. Busca el propósito de tu proyecto. ¿Qué es lo que pretendo con esta actividad? Se trata de organizar unas vacaciones, de sacarle el mayor partido al lugar donde voy, de pasar tiempo y disfrutar con mis amigos, o de aprovechar el tiempo para hacer todo lo que no he tenido tiempo de hacer durante este año…  Al preparar las vacaciones tendemos a confundir varios de estos propósitos, de hecho ni siquiera nos paramos a pensar en ello.
  2. Marcarse una meta. Solemos confundir el objetivo del proyecto con el entregable resultante. En el caso de las vacaciones veraniegas, contar con todo lo necesario para iniciarlas (reservas de hotel, el medio para el viaje hasta el destino, decidir qué hacer…). Define una visión de éxito, ¿Qué tiene que suceder para que las vacaciones se conviertan en un éxito?  Enumerar los factores ayuda a crear una lista de control a revisar una vez finalizado el proyecto, ayudándote a analizar de forma objetiva si se ha logrado lo que se perseguía.
  3. Lluvia de ideas. Enumerar todo lo que tiene que ver con el proyecto sin recurrir a la visión crítica. No nos limitaremos a crear una lista de tareas a realizar, eso ya vendrá, a través de la lluvia de ideas o la creación de un mapa mental, desglosaremos todos los conceptos relacionados con el proyecto sin definir con que nos quedamos y que se queda fuera.
  4. Aplicar el filtro crítico. Ahora definimos que queda dentro el ámbito del proyecto y que no. Organizamos los distintos conceptos a tener en cuenta en grupos que posteriormente se convertirán en proyectos a realizar, y que se ocuparan de dar respuesta a cada cuestión planteada para completar el proceso. En cuanto a las vacaciones seguro que acabaremos manejando grupos relacionados con las actividades, el alojamiento, la coordinación entre los participantes, el viaje hasta el destino, los temas relacionados con los niños que nos acompañarán…
  5. Definir las acciones a realizar. Hasta el momento hemos trabajado con ideas, ahora las traduciremos a acciones y  definiremos los proyectos a realizar. Cada uno de los anteriores conceptos, o áreas de interés, acabarán divididas en piezas (proyectos) manejables por distintos miembros del grupo que participará del viaje. Acabamos decidiendo que pieza le toca hacer a cada miembro del grupo y cuáles son las siguientes acciones de las que debe ocuparse cada uno. Una división racional de la actividad que nos permitirá una mejor ejecución y posterior seguimiento.

Nos conformamos en enumerar y completar tareas sin parar a preguntarnos qué queremos de verdad. Te vas de vacaciones llevándote libros para leer en la maleta, sin planificar actividades a realizar con tus hijos, o como pasar el tiempo con tus colegas más allá de la playa y la fiesta nocturna… Acabas volviendo con la sensación de no haber sacado todo el partido posible a los días de descanso y diversión… Quizá la planificación natural pueda ayudarte a concretar y completar unas mejores vacaciones, ¿no crees?

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Desarrollo mi actividad profesional en el mundo de de las TIC y la creación de software. Pero mi verdadero punto fuerte todo lo que rodea la organización, la productividad personal y el uso racional de la tecnología como vía para la mejora de los profesionales y las organizaciones. Síguelo en: Blog |Twitter |Google +

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