Cambia lo que no te gusta de ti

Cambiar tus malos hábitos es duro. No se trata de añadir, sino de renunciar a una parte de ti. Una parte que no te gusta y quieres cambiar pero en definitiva una parte de lo que eres. Esa parte que quieres borrar o corregir son costumbres, pautas de comportamiento que se han ido reforzando a lo largo del tiempo. Se ha creado una convivencia, muchas veces incluso una dependencia de las mismas. Eliminar para volver a construir.

Ten en cuenta que no soy un profesional de la salud y si tu intención es corregir tu alimentación o dejar de fumar tu primer paso debe ser consultar con un profesional para saber que debes hacer.

Por mi parte te hablaré de las fases del proceso, de la técnica para diluir la resistencia y acabar con tus malos hábitos.

¿Por qué hago lo que hago?

Necesitas entender el porqué. Porque haces lo que haces, que te aporta. Más allá de la costumbre y el acto compulsivo hay un motivo:

¿Porqué necesito fumarme un cigarrillo? ¿Cuál fue el motivo para empezar a fumar?

Me ayuda a combatir la ansiedad, los nervios. Más allá de la necesidad creada por la nicotina me ayuda a sentirme seguro en situaciones sociales. Fumar ocupa la inquietud generada por la inseguridad frente a ciertas situaciones.

¿Qué me impulsa a revisar mi móvil cada dos por tres? ¿Qué me aporta?

Estar ocupado. Cuando consulto el móvil no estoy sin hacer nada. Me permite no pensar en otros asuntos. A si no pienso continuamente en mis problemas y preocupaciones diarias. Lleno los huecos de tiempo.

Encuentra apoyo profesional

Apoyarse en otras personas es esencial para conseguir mantener el compromiso y superar los momentos de flaqueza.

Para cierto tipo de hábitos, por ejemplo dejar de fumar, puedes recurrir a grupos de apoyo organizados en los centros de salud de tu población o barrio. En ellos encontrarás la guía y el apoyo para perseverar.

Apoyo en tu entorno inmediato

Si trabajas para eliminar un mal hábito más ordinario, cómo acabar con esa dependencia con el móvil, puedes buscar una persona que te apoye. Un buen amigo que esté dispuesto a soportar tus comentarios sobre el tema y darte feedback.

Fija reuniones periódicas y pídele permiso para llamarle si las cosas se ponen demasiado cuesta arriba.

Dale algo a cambio. Esas charlas periódicas pueden venir acompañadas de una invitación a tomar café, a cenar y de una actitud positiva cuando os encontréis. Sonríe y dale las gracias.

Reflexiona y rinde cuentas contigo mismo

Debes entender que cambiar la forma de actuar de uno mismo no es nada fácil y aparte de encontrar apoyo en nuestro entorno debemos desfogarnos de alguna manera. Llevar un diario es una buena forma para reflexionar y ordenar ideas.

Escribir de forma regular sobre aquello que intentas cambiar, sobre tus experiencias, sobre los pequeños éxitos y fracasos que vayas acumulando te permitirá descargar tensiones. Un diario permite razonar con cierta perspectiva, pensar en frío, ordenar causas y consecuencias y llegar a conclusiones.

Cómo funcionan los malos hábitos

Disparadores

Después de beber un café te fumas un cigarrillo. Cada vez que te toca esperar, aunque solo sea un minuto, empiezas a trastear con el móvil….

¿Eres capaz de encontrar las actividades que se encadenan con ese mal hábito? Repasa tu rutina y encuentra el evento después/antes del cual sucede “eso”.

Identificarlas es el primer paso para romper el disparador que facilita tu mal hábito.

Encontrar sustitutivos

Para bloquear el disparador del mal hábito solo tengo que sustituirlo por otras actividades que no lo inciten.  Algo nuevo y neutro.

Disparador: Me tomo un café en el descanso de media mañana o después de comer. A continuación enciendo un cigarrillo.

Sustitutivo: Me llevo a la oficina unos cuantos frutos secos. Me los como en el descanso de media mañana. Después de comer me levanto y doy un paseo de forma pausada.

Disparador: Se presenta un momento de espera en el que no tengo que hacer nada. Cuando voy en transporte público, cuando hago cola e incluso cuando se presenta una situación compleja en el trabajo que corta la continuidad de  mi actividad. En ese momento saco el móvil, chequeo mi email, mi app de mensajería…

Sustitutivo: Para las esperas largas y previsibles recorro a los libros de bolsillo. Nada en formato electrónico. Para esos ‘problemas’ que me obligan a detenerme en el trabajo un papel en blanco y un bolígrafo en la mesa para anotar, esbozar y ayudar a reconducir la situación o evadir-me un rato.

Vas a necesitar recordatorios para facilitar el cambio de hábitos. Algo físico, visual. El libro en el bolsillo, el papel i el boli encima de la mesa… Algo que detenga la acción intuitiva (lo que has hecho siempre) y te recuerde lo nuevo.

Aprender a retrasar la urgencia

Aunque identifiques el disparador y hayas encontrado un sustitutivo seguirás viviendo situaciones en que algo irracional te empuja a hacer aquello que no quieres hacer.

Sin darte cuenta puedes encontrarte con el móvil o con un cigarrillo en la mano, y entonces qué?

Hay que entrenar nuestra capacidad de autopersuasión. Ser capaces de convencernos para demorar lo inminente. “Ahora no, dentro de cinco minutos lo hago. “.

La mayoría de veces no hace falta nada más para superar el mal momento. No es sencillo pero cada vez que lo hagas y  consigas  no caer se refuerza el músculo. La siguiente vez te resultará más sencillo.

Cambiar un mal hábito es más difícil que implantar uno de nuevo porque en definitiva no se trata  de dejar de hacer algo negativo para volver a un punto de partida se trata de sustituirlo por algo positivo.

Es un viaje en dos sentidos. Desaprender un comportamiento adquirido, algo duro ya de por sí, llenando el espacio con algo positivo. Un nuevo hábito o costumbre que ayude a diluir la anterior.

Y recuerda, no se trata de planificar que hacer sino de hacerlo.  Inténtalo, lánzate a por ello!

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Desarrollo mi actividad profesional en el mundo de de las TIC y la creación de software. Pero mi verdadero punto fuerte todo lo que rodea la organización, la productividad personal y el uso racional de la tecnología como vía para la mejora de los profesionales y las organizaciones. Síguelo en: Blog |Twitter |Google +

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