Llega el verano, llega la diversión

libro-descansoOh dios! Que tedio, que asombro, no nos hemos dado cuenta y el verano se nos vuelve a echar encima. Llega el verano, llega la diversión. Interrumpo la serie de post sobre el método GTD para dar unos consejos que nos ayuden a vivir estas semanas de desmedido calor con una cierta racionalidad y sin las estridencias que nos hacen llegar a setiembre con esa desazón postveraniega.

El verano es tiempo de intensidad, hacer todo lo que queremos hacer sin restricciones de horarios u otras obligaciones.  No hace falta llegar a las vacaciones para administrar tus actividades y disfrutar de tu tiempo de otra manera, el buen tiempo y las horas de luz nos invitan a vivir la calle. Mucho más tiempo compartido con amigos y familia, algo genial.

Este cambio de prioridades nos obliga a recalibrar el balance de obligaciones/ocio, reservando un espacio para aquello que es importante, no hablo de tu trabajo, ya que lógicamente le seguirás dedicando la atención que necesita, me refiero a todo ese tipo de actividades satélite como  proyectos personales, formación, u otras actividades de ocio que nos ayudan a sumar. Habitualmente este conjunto pasa a un segundo plano o pierde empuje, relajando esa tensión necesaria para lograr avanzar de verdad… NO HAY QUE PARAR LA ACTIVIDAD HASTA SEPTIEMBRE.

Soy partidario de no repartir el esfuerzo entre un gran número de cuestiones, al final acabas ocupándote de detalles o dejando cosas importantes a medias por no centrar tu atención en los temas que te ayudan a marcar la diferencia.

En vacaciones dedícate a la diversión y al tiempo en familia, pero reserva espació para el recogimiento y la reflexión. No os asustéis que no me pongo místico. Es un tiempo ideal para la lectura, dedicándote de pleno a ella, ya sea en la playa o en esas horas absurdas que tienes por llenar cada tarde. Media hora, una hora, si no lees habitualmente resulta un cambio revitalizante.

Pon sobre papel tus reflexiones y planes  futuros.  Poner sobre papel todo aquello que tienes pendiente por hacer o que quieres hacer ayuda a verbalizar. Es un intento para estructurar tus prioridades o hacer balance de tu último año,  siendo una forma para externalizar tus preocupaciones e ilusiones.  Escribirlo te permite darte cuenta de aquello que no funciona, siendo el primer paso para tomar decisiones y obrar en consecuencia. Necesitas tiempo y tranquilidad, algo que en verano abunda, facilitando el volcado y curación de tus ideas para convertirlas en proyectos realizables.

El último apunte va sobre no caer en trampas que dificulten la reentrada. Creemos que todo vale, rompemos nuestro ritmo de vida sin respetar las horas de sueño, la dieta, o dar importancia a otro tipos de excesos.  Aunque desconectar sea sano y obligado, ayuda a convertir la vuelta en un trauma. Si hay que hacer estragos una noche adelante, pero mantén tu alimentación y sueño constantes. Unos días antes de reentrar en la rutina piensa en las cosas buenas que te esperan, te ayudara a no ahogarte los primeros días del retorno.

Me he puesto un poco en modo aguafiestas, pero no he podido evitarlo, a pesar de ello os deseo un feliz verano a todos.

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Desarrollo mi actividad profesional en el mundo de de las TIC y la creación de software. Pero mi verdadero punto fuerte todo lo que rodea la organización, la productividad personal y el uso racional de la tecnología como vía para la mejora de los profesionales y las organizaciones. Síguelo en: Blog |Twitter |Google +

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