Los mejores momentos para rendir más en tu día a día

Aprende a rendir másSeguro que alguna vez te has visto en medio de la tempestad. Esos días en que el teléfono no para de sonar, la gente viene con sus problemas y tu plan de trabajo salta por los aires a causa de todos los imprevistos y emergencias que surgen. Son esos días en los que acabas volviendo a casa con la sensación de no haber avanzado nada, habiendo dedicado la mayor parte de tu jornada a apagar fuegos, no ha quedado tiempo para seguir las tareas asignadas. Identificar los mejores momentos para rendir más durante el día sería una buena solución, ¿no crees? Para evitar esa sensación de no avanzar a continuación te propongo unas medidas para conseguir sacar algo en claro en estas situaciones de caos.

Marca las tareas imprescindibles del día. Empieza por marcar dos tareas importantes que debes realizar durante el día. Solo dos. Establece este mínimo para llevarlo a cabo y que al finalizarlo tengas la sensación de que levantarse ha valido la pena. Puede parecer poco, pero el hecho de poder terminar dos tareas clave te permite irte con algo en el bolsillo. Si la cosa va bien, una vez finalizadas, te marcaras más objetivos a realizar durante tu jornada y si se tuerce por lo menos habrás avanzado un poco.

Ubica lo más importante durante las primeras horas de tu jornada. Lo más importante debe realizarse en el momento en que estás más despejado y eres más productivo. Eso sucede durante las primeras dos horas de la mañana. Seamos realistas, al estar descansado podrás centrar toda tu atención en lo que estás haciendo, por otra parte puede ser más sencillo ‘aislarse’ en la oficina dejando que otros atiendan tus correos y llamadas sin que clientes u otros colaboradores se molesten por ello. Dejan el encargo y saben que durante el día les llamarás… La combinación de estos dos primeros puntos es lo más importante para sacarle partido a tu jornada.

Identifica y aprovecha los mejores momentos para rendir más. Del mismo modo que en las primeras horas de la jornada sacas lo mejor de ti mismo, es posible que en otros momentos del día ofrezcas un mayor rendimiento. Identifica cuales son. En mi caso noto una subida en mi capacidad para ‘HACER’ al volver a la oficina después de comer. El break de mediodía me permite desconectar y recuperar un poco el aliento para volver apretar durante la tarde. Seguro que a ti te sucede algo parecido, si no es a primera hora de la tarde puede ser antes de cenar. En casa puedes dedicar algún momento a pensar en la jornada de mañana, a pensar en tus proyectos personales o simplemente dedicarte a fondo a tu familia.

Prepara tu sesión de trabajo. Para labores de especial importancia, para planificar y valorar proyectos, o simplemente para obtener un plus de tranquilidad mientras trabajas, dedica un poco de tiempo a preparar tu sesión de trabajo. Decide cuando vas hacer eso tan importante, en qué momento del día y márcalo en tu agenda o calendario, bloqueando una o dos horas del día en las que nadie debe molestarte. ASEGÚRATE, dile a quien corresponda que no te pase llamadas, que no estás para nadie. Si trabajas en casa haz lo mismo con tus compañeros de piso, y si trabajas en casa (aunque parezca cruel) huye de los niños como de la peste… Un ambiente propicio ayuda a desplegar toda tu capacidad y creatividad.

Quítate de encima las pequeñas tareas. En los momentos donde el cansancio o circunstancias ambientales como el ruido no te permitan centrarte en lo más importante de tu plan de trabajo, ocúpate de las pequeñas tareas. Todos tenemos llamadas que hacer, correos a contestar, información que recopilar en la red o tareas relacionadas con la planificación del trabajo más inmediato… Es bueno crear una lista con todas estas tareas que puedes hacer en los momentos de menor atención o en los agujeros de la jornada, donde sólo dispones 5-10 minutos imposibles de llenar con cualquiera de tus otros quehaceres y que normalmente acaban desperdiciados.

Son unos consejos muy básicos que te permitirán salir a flote esos días caóticos que descarrilan nada más empezar. Aunque no acabes en situación de emergencia, si consigues aplicarlos con cierta regularidad acabarás desarrollando una rutina, una forma ordenada de hacer las cosas.

Facebook Comments
Escrito por

Desarrollo mi actividad profesional en el mundo de de las TIC y la creación de software. Pero mi verdadero punto fuerte todo lo que rodea la organización, la productividad personal y el uso racional de la tecnología como vía para la mejora de los profesionales y las organizaciones. Síguelo en: Blog |Twitter |Google +

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *