Quien no se acuerda de Mónica Lewinsky? Pues ayer estuvo muy presente en el quirófano. Fue una tarde de artroscopias de hombro, en esas operaciones se llena la articulación de agua a presión para poder operar. Pese a tener bolsas para recogerla, el agua cae por todas partes y mezclada con sangre cae al suelo llegando a encharcar el quirófano. Algunos cirujanos llegan a operar con botas de agua, yo suelo mojarme los pies. Para evitar esos charcos existen unas alfombrillas que absorven el agua y sangre que va cayendo, a esas alfombrillas absorventes se les llama “Lewinskys”.
Cuando se solicita su uso en el quirófano siempre es motivo de comentarios divertidos, especialmente cuando alguna enfermera jovencita no conoce la historia ni sabe quien fue la famosa Mónica y su peculiar relación con el presidente de los USA.
Dentro de poco las alfombrillas seguirán con ese nombre pero nadie recordará porque se les llamó Lewinskys. Un saludo, Nacho Muro







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