Seis signos de tu piel que te avisan de un problema

La hidratación, el mantenimiento de una dieta adecuada y el ejercicio físico no son los únicos hábitos saludables que puedes mantener. La creciente popularidad de los deportes al aire libre, especialmente el running, el surf o la escalada, hace indispensable proteger y cuidar tu piel de forma adecuada para evitar peligros futuros. No debemos olvidar que la piel es el órgano más extenso del ser humano. Una vida saludable debe incluir cuidados para una piel saludable.

Aquí os ofrecemos cinco signos cutáneos que te deben hacer consultar con un dermatólogo, pues son una alerta de que algo malo puede estar ocurriendo:

  • Manchas y arrugas excesivas en zonas donde da el sol. La exposición solar prolongada y frecuente sin medidas físicas (gafas, sombrero, ropa, etc) y químicas (cremas protectoras del sol) hacen que la piel envejezca antes. Nuestra piel tiene memoria y acumula la radiación solar durante toda nuestra vida. Cuando llegamos a un umbral determinado, las manchas oscuras, las arrugas precoces, las queratosis y en última instancia, el cáncer de piel, hacen su aparición. El bronceado no es sinónimo de salud y por tanto no lo es de belleza. Para contrarrestar este efecto, se recomienda cremas de protección solar de al menos factor 30, evitar las horas centrales del día para hacer deporte al aire libre y repetir la aplicación de crema cada 2 horas. Las hay para todo tipo de piel y localización anatómica. Por ejemplo: para zonas con pelo y zonas extensas, se recomiendan los sprays, para tapar imperfecciones las que llevan color, y para pieles grasas las llamadas oil free.
  • Cambios  significativos en un lunar, tales como sangrado, picor o rápido crecimiento. Una lesión de la piel que muta puede cambiar tu vida. La asimetría, los bordes irregulares y la presencia de varios colores son otros signos que podrían indicarnos una posible malignizacion, es decir: un melanoma. Para evitarlo, ponte protector solar de forma repetida y evita las quemaduras solares, autoexplórate periódicamente y consulta a tu dermatólogo ante cualquier cambio significativo en un lunar.
  • Lesiones de la piel que esconden algo más. Las placas rojas con escamas gruesas en codos, rodillas y cuero cabelludo son la presentación típica de la psoriasis. Se ha demostrado que la psoriasis no sólo afecta a la piel, sino que puede acompañarse de inflamación en las articulaciones, especialmente si se dañan las uñas. También se ha demostrado que los pacientes con psoriasis tienen más riesgo de lo que se denomina síndrome metabólico (hipertensión arterial, diabetes, aumento de triglicéridos, obesidad) y por tanto, mayor riesgo de enfermedades cardiovasculares. En otros casos, la primera manifestación de una enfermedad oncológica son lesiones en la piel. A esto, se denomina dermatosis paraneoplásica y su diagnóstico precoz puede ser clave en el pronóstico de la enfermedad.
  • Reacciones cutáneas frente al sol. Hay diversas enfermedades autoinmunes cuya principal manifestación es la intolerancia al sol. Por ejemplo, el lupus eritematoso cutáneo o la dermatomiositis. La presencia de ronchas o habones tras la exposición al sol puede indicar una urticaria solar. Hay otras enfermedades cuya principal causa es la exposición directa al sol, como la erupción polimorfa lumínica. Deben ser valoradas y diagnosticadas por un experto en la piel para ser tratadas de forma eficaz.
  • Una herida de meses de evolución en una zona de exposición solar crónica y que no  se termina de curar puede ser la principal manifestación de un carcinoma cutáneo. Cuanto antes se diagnostique y se trate, menor riesgo de que aumente tamaño o pueda extenderse a otros sitios, y más estética quedará la cicatriz de su extirpación.
  • Caída de cabello anormal y excesiva de forma repentina. Hay alopecias “en parches” como la alopecia areata, que pueden aparecen de un día para otro, después de un evento estresante, y otras que son progresivas por deficiencias en algunas vitaminas o hierro. La típica alopecia androgénica es la causa más frecuente en el varón y se empieza a hacer evidente a partir de los 18-20 años. Está demostrado que, cuanto antes sea valorado y tratado más posibilidades de frenar o incluso lograr que vuelva a salir el pelo. No podemos olvidar que consumo de anabolizantes para aumentar el rendimiento físico es una posible causa de alopecia precoz.

Ante cualquiera de estos casos, hay que acudir al dermatólogo, quién valorará cada caso particularmente y adecuará el tratamiento para tratar el problema. Por ejemplo, con láser, peelings químicos, mesoterapia con vitaminas u otras técnicas de rejuvenecimiento que consiguen alisar, dar calidad e hidratar tu piel, así como quitar las manchas ocasionadas por el sol. Otras veces puede ser necesaria la extirpación y el posterior análisis de la lesión peligrosa.

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Pablo Fernández-Crehuet Serrano es Dermatólogo y Tricólogo de la Clinica Fernández-Crehuet y experto de Doctoralia.