Con frecuencia los deportistas me preguntan como afecta el sexo en su rendimiento, hoy vamos a tratar el tema al revés, como influye el entrenamiento en el deseo sexual.
Es cierto que una buena condición física aumenta la líbido, con el ejercicio se estimula la producción de testosterona, prolactina y hormona luteinizante, y estas hormonas aumentan el deseo sexual tanto en hombres como en mujeres. Pero también es cierto que muchos deportistas me comentan lo cansados que llegan a casa y que solo piensan en dormir.

El deseo es una combinación de funcionamiento físico (hormonal) y estimulación psicológica. El que de verdad controla la situación es el cerebro y es él quien decide si te quedas dormido en el sofá o te diviertes con tu pareja.
Aconsejamos a los deportistas que en cierto modo coordinen horarios con su pareja, evitando que cuando llegan del entrenamiento ella esté dormida. Les recordamos que el peor enemigo es la rutina, y que aprovechen su capacidad estratégica deportiva para buscar nuevos métodos de “puntuar”.
En el punto opuesto está el ejercicio utilizado para anular el deseo, un esfuerzo intenso o de muy larga duración produce un nivel de fatiga que puede reducir totalmente la líbido. Esa es una buena alternativa para ese periodo de post-parto y cuarentena que los hombres tenemos que pasar. Un saludo, Nacho Muro


