
Los nadadores tienen una enorme flexibilidad articular, y en particular a nivel de los hombros. Algunos llegan a notar como la cabeza del húmero casi se sale de la articulación mientras nadan. En el momento de máxima extensión del brazo, cuando la mano entra en el agua, el hombro se estira al máximo y los tendones casi se quedan sin espacio bajo la clavícula y el acromion. Eso produce la llamada bursitis del hombro, inflamación del manguito y hombro del nadador.
El dolor del hombro se clasifica en 4 niveles:
Nivel 1 – dolor solo después de entrenamientos intensos
Nivel 2- dolor durante y después de entrenar
Nivel 3- dolor que limita el entrenamiento y el rendimiento
Nivel 4- dolor que impide la competición
Los puntos básicos del tratamiento y control de la lesión son:
- Reducir la inflamación y el dolor
- Tonificar y estabilizar el hombro
- Modificar la técnica y las cargas de entrenamiento
- Entrenamiento con bandas elásticas y estiramientos
En algunos casos será necesaria una intervención quirúrgica para solucionar el problema. Siempre que sea posible optaremos por la artroscopia para reducir las molestias y acelerar la recuperación.
Es gracioso que en medicina del 