¿De verdad te hace falta un plan ‘detox’?

 

El verano está a la vuelta de la esquina y, con él, los planes que hablan de desintoxicarte y dejarte listo para la playa. A eso se une que, en la actualidad, existe una cierta alarma con los peligros de los tóxicos alimentarios y ambientales. Nada sería mejor que una dieta que nos permitiese eliminar esas toxinas y, además, conseguir ese cuerpazo que tanto deseas, ¿verdad? Con esa idea nace la dieta detox… pero desgraciadamente, nada más lejos de la realidad.

La dieta detox consiste en una intervención, de duración variable, en la que la alimentación se basa fundamentalmente en preparados de frutas y verduras, que se suelen suplementar con diversas sustancias (diuréticos o estimulantes), con la supuesta finalidad de desintoxicar el organismo y conseguir una mayor vitalidad. A este respecto, no existe evidencia científica que sostenga esta supuesta acción detoxificante. Y es que nuestro cuerpo, como dice la cultura popular, es sabio y ya posee los suficientes mecanismos para poder depurar estas sustancias.

Además, como estas pautas aportan muy pocas calorías, se promueven también para favorecer la pérdida de peso. Son escasísimas en grasa y, por ende, en vitaminas liposolubles. Estas vitaminas desempeñan un papel fundamental, entre otros, en el sistema óseo, muscular y hormonal. Pero no sólo son muy pobres en calorías y grasa: también en proteínas. Y hay que recordar que una dieta hipocalórica debe aportar una cantidad suficiente de proteínas para prevenir la pérdida de masa muscular, entre otros problemas. Especialmente si prcaticas deporte. Por lo tanto, siguiendo esta dieta, en muy poco tiempo puedes ver tirados por tierra gran parte de tus progresos en el gimnasio.

Además, los famosos batidos de verduras y frutas (espinacas, apio, calabaza, té, frambuesas, fresas, uva negra…) que se venden como un efecto “detox instantáneo” y un “chute” de vitaminas “antiox”, presentan una elevadísima cantidad de ácido oxálico. Este compuesto es un potente antinutriente, ya que actúa uniéndose al calcio, el hierro, y otros minerales presentes en los alimentos impidiendo su absorción, por lo que puede generar importantes déficits nutricionales. Y lo que es más grave: cálculos renales (grandes piedras en el riñón que pueden obstruir los túbulos renales). Se estima que el 80% de los cálculos renales se forman a partir del oxalato de calcio.

Con lo cual, podemos resumir que nos encontramos ante una dieta sin base científica, tan deficitaria en nutrientes que lo que realmente lograremos es perder masa muscular y poner en un aprieto a nuestro organismo, así como a nuestra economía, pues los productos detox resultan, en su mayoría, carísimos (50 €/día aproximadamente). ¡Que no te vendan la moto!

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El prof. David Sanchís es dietista-nutricionista de la Clínica Densicorp y experto de Doctoralia.