.
Hoy, contesto a la carta de uno de nuestros lectores (ver contestación abajo).
Carta de Lyovin
Noche del sábado, terraza agradable en un local de copas, sentados en una mesa alta: Nadia, la chica que me gusta, una amiga de ella y yo (la amiga un poco de florero, la pobre). Nos hemos encontrado por casualidad, ambos hemos estado unos días fuera y no pensábamos encontrarnos allí.
Conozco a Nadia de hace poco. Es amiga de amigos, pero hemos conectado muy bien. Ya tengo su número y ella el mío, es tímida aunque extrovertida (¿se pueden ser ambas cosas a la vez?). En más de una ocasión ha comentado lo que se rie conmigo y lo bien que lo pasa cuando estamos juntos. Hemos quedado un par de veces anteriormente (siempre con otros amigos, nunca solos).
Si ya vimos, hace tiempo, que los vascos se quejaban de lo difícil que era ligar en Euskadi, ¡hasta el punto de convocar una manifestación (
He recibido varias de vuestras cartas donde expresáis inquietud acerca de cómo superar los miedos que, en ocasiones, se despiertan en vosotros ante chicas que os gustan, incluso, a veces, a pesar de que todo transcurre según lo deseado.
Os dejo un artículo (que encontré
Hoy, me toca opinar sobre el Tema de la Semana que propuse
En vista del éxito que tuvo el post del otro día de nuestro amigo
Hoy, os dejo un post que ha publicado nuestro amigo James Bond en
Ayer encontré
Hoy, os traigo otro Diálogo de Seducción, al que he denominado “La dura vida de los modelos“.
Hoy, respondo a la carta un lector, Carles, que está viviendo una situación particular con una chica, y quería saber cómo pasar de ser amantes para convertirse en su pareja. Abajo, mi contestación.