.
Hoy, contesto a la carta de uno de nuestros lectores (ver contestación abajo).
Carta de Lyovin
Noche del sábado, terraza agradable en un local de copas, sentados en una mesa alta: Nadia, la chica que me gusta, una amiga de ella y yo (la amiga un poco de florero, la pobre). Nos hemos encontrado por casualidad, ambos hemos estado unos días fuera y no pensábamos encontrarnos allí.
Conozco a Nadia de hace poco. Es amiga de amigos, pero hemos conectado muy bien. Ya tengo su número y ella el mío, es tímida aunque extrovertida (¿se pueden ser ambas cosas a la vez?). En más de una ocasión ha comentado lo que se rie conmigo y lo bien que lo pasa cuando estamos juntos. Hemos quedado un par de veces anteriormente (siempre con otros amigos, nunca solos).
Hoy, respondo a la carta un lector, Carles, que está viviendo una situación particular con una chica, y quería saber cómo pasar de ser amantes para convertirse en su pareja. Abajo, mi contestación.
Os dejo aquí abajo una vivencia de seducción que nos ha traído nuestro amigo James Bond. Va sobre la capacidad de jugar que tenemos las personas, y demuestra que no hay edad para flirtear, para jugar, para seducir. Gracias James Bond por compartir tu historia.
Nuestro amigo, cuyo nick es “Pollito”, nos trae una historia real de seducción. Todos aquellos que queráis hacer lo mismo que él, podeis enviar las vuestras aquí en la web, donde pone “Comentarios”.
El otro día, publiqué un Calentamiento muy eficaz para seducir, el
Este sábado pasado, me encontraba con un amigo en un pub que frecuento, estábamos en la barra, y justo a mi lado una chica morena se pide tres cervezas. Yo, sin pensármelo mucho le digo:
Hoy, nuestro amigo Baxiller nos trae una historia real de seducción que comenzó con una Apertura que le funcionó muy bien. Está inspirada en el personaje Barney, uno de los protagonistas de la serie de TV ”Cómo conocí a vuestra madre”,
Hace unas semanas me telefoneó una chica para quedar; una italiana muy guapa, muy morena de piel, tan morena que la llamo cariñosamente Rihanna, por su parecido con ella.
Ayer vi algo que me llamó bastante la atención. Salí por la noche a tomar algo con unos amigos y unas amigas y, en un pub al que entramos, había una chica bastante atractiva trabajando como azafata, en un stand que promocionaba una bebida de una conocida marca.