Que bien sentó en el cuerpo la semana de regeneración. Después de esa semana, esta última tanda de entrenamiento se ha llevado con más soltura, así que para progresar hay parar y coger impulso.
Los últimos siete días han transcurrido con un plan de entrenamiento similar al de semanas anteriores, incrementando los tiempos de entreno poco a poco y con el cambio significativo de menos minutos corriendo a pie y más bicicleta, todo ello con el objetivo de tener una mejor base ciclista de cara a la Titan Desert en mayo, que cuatro de nosotros tendremos la posibilidad de disfrutar.
Por otro lado, pensaba uno de estos dias lo fácil que es preparar una carrera como la Challenge Barcelona. ¿Claro!, para nosotros. Sólo tenemos que preocuparnos de hacer lo que se dice, en caso de no entender algo se pregunta y una mano amiga, que encima sabe de lo que se habla, te responde en un momento, que lujo!!!. Bien distinto sería prepararlo por nuestra cuenta… ¿Qué como? ¿Cuánto entreno? ¿Qué necesito?. En fin, esta experiencia es increíble y enriquecedora, personal y deportivamente.
Esta próxima semana será interesante, dado que voy a introducir, por gentileza de nuestro asesor nutricionista, Pau Oller, diferentes cambios al objeto de optimizar el rendimiento de la “máquina”. Partiendo de la base de que soy una persona que mide 1,71m y pesa 69 Kg, con unos hábitos nutricionales mediterráneos (como de todo, cuido las grasas, pero no digo que no a un pequeño capricho).
Pau me ha recomendado incluir gran cantidad de proteína en la comida y en la cena. A poder ser el mayor número de noches posibles pescado, y sinó huevos y/o pescado de la mejor calidad posible. Incluir también una media de 5 frutas el día, repartidas en el desayuno, entre horas, o antes de la comida. Por la noche siempre comer cocinado y caliente, por lo que si es fruta debe ser manzana al horno, o compota con canela. Comer un plato de verdura cocinada cada noche y una plato de ensalada cada mediodía. Por la noche establecer la máxima variedad de verdura. No centrarse en la patata con judías y zanahoria, utilizar diferentes métodos de cocción, etc.
También me ha recomendado disminuir la cantidad de lácteos y cereales que te llevan a sufrir una acidez metabólica. Una ración de cada al día debería ser suficiente, siempre que siga las demás pautas. Tomar una bebida recuperadora inmediatamente después del primer entrenamiento e intentar guardar un mínimo de 3 horas entre la última comida y el entreno. Añadir 50 gramos de frutos secos, repartidos entre el desayuno y la comida.
A nivel de suplementación, me ha recomendado añadir 5-7 gramos de BCAA o, a poder ser, BCAA+GLUTAMINA después del entrenamiento de la noche junto con una fruta. Un Multivitamínico cada mañana y 3 gramos de aceite omega-3 para aumentar las reservas de triglicéridos intramusculares necesarios para los entrenamientos de resistencia.
Después de todas estas recomendaciones, tendré que negociar los pequeños caprichos, jejejeje.
Lo peor de esta última semana ha sido el frío siberiano que pase el domingo en la salida en bicicleta, dos grados bajo cero, con nieve en los caminos… Ese día me di cuenta que tendría que haber nacido en Canarias. Odio el frio.
Lo mejor, sin duda, la fluidez con la que he entrenado.
¡¡Ánimo a todos los que preparéis la Challenge!!

!Que frio!
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