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Roberto: “Depresión post Titan Desert”

Publicado el Mayo 13th, 2010 por Roberto Palomar | Tags: Entrenamientos

Roberto PalomarDespués de una gran aventura como la Titan Desert, uno entra en un periodo depresivo, de vacío. Ha sido una semana intensa, con sus rutinas, sus sensaciones y sus singularidades y volver a la realidad cuesta.

En el plano físico, la Titan Desert es una experiencia durísima, exigente. Nuestro entrenamiento no era “ciclista”, no estábamos preparados para ello. Allí sufre todo el mundo pero, si vas corto de kilómetros, te arrastras.

A nivel psicológico ha sido un aldabonazo. Uno está convencido de que el sufrimiento también se entrena y que lo de pasar penalidades se aprende igual que se aprende a sumar o a restar. De no ser por estar curtido en otras situaciones (maratones, expediciones, Dakar, Transalpine…) hubiera sido muy complicado salir adelante. Como entrenamiento mental para el Ironman, la Titan ha sido perfecta.

A nivel personal, todo fue enriquecedor. El compañerismo, las relaciones humanas que se tejen durante la semana, el paisaje, la relación con ese querido artilugio llamado bicicleta… En este capítulo incluyo de manera incuestionable a Manu. Sin él, no hubiera acabado la Titan Desert y él lo sabe. Nos conocíamos por correo, nos dimos la mano en el comedor del hotel el primer día y ahora sabemos que podríamos ir juntos al fin del mundo. Como novatos “acojonados”, firmamos un pacto: ninguno abandonaría al otro. Y así fue. Manu, más fuerte en carrera, lo cumplió más que yo. Difícilmente podía abandonar yo a nadie según iba. Me queda la tranquilidad de que, de haber sido al revés, yo tampoco hubiera dejado a Manu. Tras estas reflexiones, que me parecen necesarias, hago un breve resumen de las etapas.

Roberto y Manuel, juntos en la línea de llegada1ª ETAPA. 98 kms

Para empezar, dos kilómetros de dunas. Las pasamos a pie. La organización las pone para la foto. Para mí, no tienen ninguna gracia. Luego, a pedalear. Terreno llano pero incómodo. Piedras y trampas de arena. Etapa para darse cuenta de que los kilómetros que hacemos aquí no son iguales que los de allí.

2ª ETAPA. 94 kms

La etapa de las cagaleras. Hasta seis veces tuvimos que parar para que Manu se aliviase. No sé cómo pudo acabar. Etapa llana con zonas buenas para rodar, aunque con rectas desesperantes. El final, 10 kms horribles y con el viento en contra. Sufrí un par de bloqueos mentales y me tuve que sentar a pensar porque aquello me parecía una puta locura.

3ª ETAPA. 97 kms

Cargamos con el saco y mochila para dos días. Terreno montañoso, con tres grandes subidas. Hasta la primera, bien. Tras la primera, nos quedaban 40 kms más cuesta arriba. Yo iba vacio. Le dije a Manu que cogiera toda mi comida y que se fuera, que yo me daba la vuelta y me iba al control de paso y abandonaba. Manu ni lo contempló. Estaba tan convencido de que íbamos a acabar que parecía un inconsciente. Pero su determinación me sacó de allí. Salvamos el fuera de control por 12 minutos. Etapa durísima. Me vi al límite. El premio, dormir en el suelo.

4ª ETAPA. 136 kms

La más larga en la historia de la Titan Desert. Mi actitud mental cambió totalmente. Jamás pensé en dejarlo. Sabía que era el Día D. Era cuestión de no entregarse. 40 kms iniciales rápidos y cómodos. Luego, puertazo. Se subían 500 metros de desnivel en 4 kms. Una pared, vamos. Luego, sube y baja con terreno de todo tipo. En mitad de la nada, otro bloqueo mental. Íbamos agotados y lo que ponía en el road-book no coincidía con lo que veíamos. Donde ponía cuesta abajo había una cuesta arriba. El remate, 7 kms por un oued, un cauce seco lleno de piedras. Todo el mundo se quejó. A mí me pareció tan espectacular que lo pasé encantado de la vida. El final, en cuesta. Llegué casi de noche. El último kilómetro quedará en mi memoria para siempre. Ver el campamento a lo lejos, sabiendo que llegaba en tiempo y que el objetivo estaba cumplido fue de éxtasis.

5ª ETAPA. 55 kms

Casi no llego. Así, como suena. Desde el  primer momento, el cuenta kilómetros no sube de velocidad. ¿Qué me pasa? Muy fácil. Estoy vacío. Tengo que bajarme en cada repecho y el problema es que la etapa está llena de ellos. Una vez más, tengo que recurrir a Manu, que va delante, pletórico. Su grito de guerra: “¡Vamos, Palomaaaar!” es ya un clásico. Vuelve a sacarme de una etapa trampa en la que estuve a punto de tirarlo todo por la borda. Al final, entramos de la mano. O debería decir, entramos de la Manu.

El relato no le alcanza a la realidad. Necesitaría más talento y más sitio. Todo lo narrado (la dureza, el paisaje, la relación con Manu) hay que multiplicarlo por cien. Comprenderán ahora que uno ande deprimido, desorientado y con problemas de adaptación social, laboral y afectiva. Suele pasar cuando vuelves de otra dimensión.

Manuel: “La ciencia al servicio del entrenamiento”

Publicado el Febrero 26th, 2010 por Manuel Martínez | Tags: Entrenamientos, Sin límites MH

Sunnto T3c

Semana de novedades, en primer lugar agradecer a Suunto el suministro de un flamante pulsómetro Suunto T3C, máquina de bonito diseño y que te hace poner los pies en la tierra. Los últimos entrenamientos realizados con el pulsómetro me han animado el ritmo, que hasta ahora había sido más tranquilo. El doctor Nacho Muro me indicó el régimen de trabajo e intento rodar a 140 ppm, dado que necesito, por mis cualidades físicas, más trabajo de base.

Las sensaciones de esta semana en relación al entreno son de tranquilidad, ya que el trabajo con pulsómetro te garantiza un trabajo óptimo, sin pasarse y llegando al mínimo para que tu cuerpo se haga cada vez más fuerte.

La semana pasada surgió un pequeño debate entre unos corredores que se me unieron cuando trotaba en uno de mis entrenamientos. La discusión principal era si usar el pulsómetro o por el contrario correr por sensaciones. Mi posición era clara: la ciencia está por encima de las sensaciones, así que abogaba por el pulsometro. Mientras, uno de los corredores manifestaba expresiones como “menuda chorrada”, “cada uno ya se conoce”, “que os creéis que los profesionales usan estas tontadas”. La conclusión de todo esto, sería que para correr hay que asesorarse con alguien que tenga conocimientos reales.

Por otra parte, he introducido cambios en mi dieta: mucha verdura, frutos secos, nada de leche ni lácticos, pocos hidratos, proteínas en forma de pavo, pollo o huevo, fruta a tutiplén. Lo más significativo ha sido la reducción de hidratos de carbono. Pero lo más duro está siendo prescindir de esis cortaditos a media mañana (¡que recuerdos!), aunque he “pecado” un par de veces.

La verdad es que no ha sido un cambio radical en mi nutrición. Lo hago poco a poco y las sensaciones, de momento, son buenas. No paso hambre, pero me están creciendo las palas de los dientes. Como más ensalada que el conejo Bugs Bunny. El domingo, barra libre: voy a comer a casa de mi madre, mientras Pau y Nacho me lo permitan.

Lo mejor de esta semana: El entreno con pulsómetro y el trote en el día de descanso con un viejo amigo del colegio Borja Viamonte (¡eres un fiera! Sigue así el próximo año te toca a ti).

Lo peor de esta semana: El mal tiempo y el estrés de compaginar los entrenamientos con mi vida diaria.

Manuel: “Cambiando los hábitos de nutrición”

Publicado el Febrero 16th, 2010 por Manuel Martínez | Tags: Entrenamientos, Sin límites MH

Que bien sentó en el cuerpo la semana de regeneración. Después de esa semana, esta última tanda de entrenamiento se ha llevado con más soltura, así que para progresar hay parar y coger impulso.

Los últimos siete días han transcurrido con un plan de entrenamiento similar al de semanas anteriores, incrementando los tiempos de entreno poco a poco y con el cambio significativo de menos minutos corriendo a pie y más bicicleta, todo ello con el objetivo de tener una mejor base ciclista de cara a la Titan Desert en mayo, que cuatro de nosotros tendremos la posibilidad de disfrutar.

Por otro lado, pensaba uno de estos dias lo fácil que es preparar una carrera como la Challenge Barcelona. ¿Claro!, para nosotros. Sólo tenemos que preocuparnos de hacer lo que se dice, en caso de no entender algo se pregunta y una mano amiga, que encima sabe de lo que se habla, te responde en un momento, que lujo!!!. Bien distinto sería prepararlo por nuestra cuenta… ¿Qué como? ¿Cuánto entreno? ¿Qué necesito?. En fin, esta experiencia es increíble y enriquecedora,  personal y deportivamente.

Esta próxima semana será interesante, dado que voy a introducir, por gentileza de nuestro asesor nutricionista, Pau Oller, diferentes cambios al objeto de optimizar el rendimiento de la “máquina”. Partiendo de la base de que soy una persona que mide 1,71m y pesa 69 Kg, con unos hábitos nutricionales mediterráneos (como de todo, cuido las grasas, pero no digo que no a un pequeño capricho).

Pau me ha recomendado incluir gran cantidad de proteína en la comida y en la cena. A poder ser el mayor número de noches posibles pescado, y sinó huevos y/o pescado de la mejor calidad posible.  Incluir también una media de 5 frutas el día, repartidas en el desayuno, entre horas, o antes de la comida. Por la noche siempre comer cocinado y caliente, por lo que si es fruta debe ser manzana al horno, o compota con canela. Comer un plato de verdura cocinada cada noche y una plato de ensalada cada mediodía. Por la noche establecer la máxima variedad de verdura. No centrarse en la patata con judías y zanahoria, utilizar diferentes métodos de cocción, etc.

También me ha recomendado disminuir la cantidad de lácteos y cereales que te llevan a sufrir una acidez metabólica. Una ración de cada al día debería ser suficiente, siempre que siga  las demás pautas. Tomar una bebida recuperadora inmediatamente después del primer entrenamiento e intentar guardar un mínimo de 3 horas entre la última comida y el entreno. Añadir 50 gramos de frutos secos, repartidos entre el desayuno y la comida.

A nivel de suplementación, me ha recomendado añadir 5-7 gramos de BCAA o, a poder ser, BCAA+GLUTAMINA después del entrenamiento de la noche junto con una fruta. Un Multivitamínico cada mañana y 3 gramos de aceite omega-3 para aumentar las reservas de triglicéridos intramusculares necesarios para los entrenamientos de resistencia.

Después de todas estas recomendaciones, tendré que negociar los pequeños caprichos, jejejeje.

Lo peor de esta última semana ha sido el frío siberiano que pase el domingo en la salida en bicicleta, dos grados bajo cero, con nieve en los caminos… Ese día me di cuenta que tendría que haber nacido en Canarias. Odio el frio.

Lo mejor, sin duda, la fluidez con la que he entrenado.

¡¡Ánimo a todos los que preparéis la Challenge!!

!Que frio!

!Que frio!

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