
Puesta de sol tras tormenta de verano, de viaje entre el delta del Ebro y el Aneto, agosto de 2008
Ansiedad por salir de casa, apagar el ordenador, desenchufar el móvil, ponerle la gomita de pollo a la agenda (de papel, claro, la que no se infecta con virus cibernéticos) y empezar a pedalear por los 235 km de caminos que ha preparado Jordi Laparra (celebérrimo autor de la mítica Transpirenaica en BTT, aquel clásico de los anales del ciclismo de montaña que yo hojeaba en la sección de libros de deporte del El Corte Inglés de pequeñajo…) y puesto al alcance de “¿TOD@S?” (eso habrá que demostrarlo) en el circuito Pirinés Epic Trail, de Aramon Bike, en Aragón. Con 6.500 metros de desnivel positivo acumulados y la agreste orografía del terreno propio del Pirineo Oscense, la Epic Trail es el nuevo reto. Aseguran que es más dura que la mitificada Pedals de Foc, en la que abundan más las pistas anchas rodadoras. En la Epic Trail hay que ganarse cada metro. Dejarse llevar no sirve de nada. Ya cuento los días que faltan para presentarme en Pont de Suert… Catorce… Trece… Doce…


