Cómo sobrevivir a una carrera de trail por etapas sin perder la sonrisa

Baño en el lago Baborte, durante la Pyrenees Stage Run.
Disfrutar de cada uno de los momentos es la clave de la verdadera victoria. Foto de: Jordi Santacana

Dolor de pies, fatiga generalizada, estómago cerrado, náuseas, calambres, cefalea, tos, sobrecarga muscular, agujetas, dificultad para respirar, sueño, insomnio, arranques de mal humor… Todos ellos son síntomas de que algo no va bien en nuestro organismo. Y si estamos en una carrera de trail running por etapas como la Pyrenees Stage Run, en la que cada día debes superar una media de 35 km con más de 2.000 metros de ascensión por caminos de cabras, cualquiera de estas señales significa que algo no estamos haciendo bien.

A continuación, algunos trucos para evitar todos estos males –en la medida de lo posible–, salir airosos del lance y regresar a casa con la satisfacción de haber sido finisher.

1º MOTIVACIÓN Y COMPROMISO

Para completar una prueba de resistencia, lo primero es garantizarte buenas dosis de motivación. Nada de sobrealimentar al ego. Tampoco sirven los paliativos de falsa modestia. Hay que ser realista, honesto y sincero con uno mismo y con los demás. Para ello, nada mejor que el compromiso. Y esto en la PSR es realmente fácil, pues es una carrera de equipo. Si fallas, tu compañero se queda solo y tiene que buscarse otro equipo que lo adopte.

Rodéate de personas de tu nivel físico, empáticas, que sepan escucharte, animarte y con quien te lo pases bien de manera natural y espontánea. Recuerda que tú también debes ser así con ell@s.

Compartir el esfuerzo nos hace más fuertes. Foto de: Jordi Santacana
Compartir el esfuerzo nos hace más fuertes. Foto de: Jordi Santacana

2º ANÁLISIS DEL RETO

Analizad el recorrido y trazad una estrategia conservadora. Lo podéis hacer primero por separado, pero después debéis poner vuestros pensamientos en común, sin prisas.

Mapa y perfil de la Pyrenees Stage Run 2016: 250 km y 15.300 m+ en 7 etapas.
Mapa y perfil de la Pyrenees Stage Run 2016: 250 km y 15.300 m+ en 7 etapas.

Las 7 etapas de la Pyrenees Stage Run, en datos
Día 1. Ribes de Freser – Queralbs. 34 km / 2.300 m+ / 2.000 m-
Día 2. Queralbs – Puigcerdà. 38 km / 1.650 m+ / 1.700 m-
Día 3. Puigcerdà – Encamp. 45 km / 2.500 m+ / 2.400 m-
Día 4. Encamp – Arinsal. 20 km / 1.900 m+ / 1.700 m-
Día 5. Arinsal – Tavascan. 35 km / 2.300 m+ / 2.650 m-
Día 6. Tavascan – Espot. 34 km / 2.650 m+ / 2.450 m-
Día 7. Espot – Vielha. 44 km / 2.050 m+ / 2.400 m-

Ante este panorama, y teniendo en cuenta nuestro nivel (el del más débil, es decir, yo) y nuestro volumen de entrenamiento de los últimos meses, Pol y yo acordamos que la carrera empezaba el 5º día, con la etapa más alpina. Hasta entonces nos limitaríamos a ir cubriendo el expediente, disfrutar del paisaje, sin forzar más de lo necesario.

3º EL RITMO ADECUADO

Si tu objetivo es ser finisher, no te fijes en lo que hacen los demás. Haz tu carrera.

En la PSR, el ritmo mínimo para superar los tiempos de corte parecía asequible: 4 km/h. Esto implicaba caminar en las subidas y trotar en las bajadas y en algún llano, al menos los primeros días. Eso sí, conviene no dormirse en los laureles.

En terreno de alta montaña, mantener un ritmo de 5 km/h (para tener un cierto margen) no es tan fácil como en llano o terreno abierto. En los avituallamientos, por ejemplo, no hay que entretenerse en exceso (los minutos vuelan y también cuentan) y hay que evitar cometer errores de orientación (la prueba estaba perfectamente marcada, aún y así hay que estar atentos, pues a veces una distracción hace que no veas el desvío).

Entrando a Andorra, en la Vall del Madriu, siempre juntos. Foto de: Jordi Santacana.
Entrando a Andorra, en la Vall del Madriu, siempre juntos. Foto de: Jordi Santacana.

En mi opinión, en una carrera así es preferible ir de menos a más, tanto en la prueba en su conjunto como en cada una de las etapas. En los primeros kilómetros de cada tramo, después de la salida, en que todo el mundo, con la emoción, sale corriendo, es preferible aflojar un poco y adoptar un ritmo muy cómodo. Hay que darle tiempo al cuerpo para que entre en calor. Que se asiente el desayuno.

Sed realistas. Cuando los amigos os recomienden salir “a tope hasta reventar, y luego… esprintar”, reíd a pulmón con ellos, pero mantened vuestro plan.

Una buena manera de saber que no vas demasiado rápido es intentar mantener una conversación mientras caminas cuesta arriba o trotas en bajada.

Siempre habrá tiempo de tensar la cuerda en las últimas etapas, si todavía quedan fuerzas. En las primeras, mejor ir con el chip tacaño.

Recuerda que al ser una carrera de equipo, el ritmo deberá ser siempre el del más lento. Si uno de los dos se queda un poco rezagado, el otro debe animarlo, pero sin presionarle. Siempre diremos: “vamos muy bien, muy bien”. Y nunca: “así no vamos bien”. Esto último siempre será contraproducente.

Cada día, una meta. Pero siempre reservando para la siguiente. Pyrenees Stage Run.
Cada día, una meta. Pero siempre reservando para la siguiente. Foto de: Jordi Santacana.

Otro detalle que facilita las cosas es que el corredor que va delante advierta al que va justo detrás de posibles peligros y obstáculos: ramas bajas, troncos, cables, rocas, raíces, zonas resbaladizas, cortados… El que va detrás lo agradecerá. Es decir, dirá: “¡gracias!”.

En el próximo post hablaremos de la alimentación, la hidratación y la recuperación antes, durante y después de las etapas.

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Periodista, aventurero, escritor & "culo de mal asiento". Barcelonés, afincado en el barrio de Gràcia, pero nómada por naturaleza. 41 años. Aficionado a leer, correr, ir en bici a todas partes, subir montañas, bucear, mirar mapas, hacer realidad los viajes que sueña... ¿La aventura que cambió su vida? Cruzar en bicicleta y en solitario los siete desiertos más grandes y emblemáticos del mundo: Australia, Atacama, Mojave, Namib, Kalahari, Gobi y Sáhara. Pedaleó 30.000 kilómetros durante cuatro años y aprendió que los desiertos son algo más que lugares vacíos y llanuras inertes. Todas sus peripecias aparecen en el libro 7 desiertos con un par de ruedas, de Saga Editorial, con más de 200 fotografías que él mismo realizó durante las siete expediciones. Este blog lo inició cuando se preparaba para participar en la Titan Desert compartiendo tándem con Serafín Zubiri. La aventura fue un éxito, pues lograron completar la carrera en tándem, algo que jamás se había conseguido. Superado el reto, surgió otro, y luego otro, y otro más... y aquí nos los cuenta. Su website personal es www.conunparderuedas.com

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