Transpyr: la suerte está echada

Sólo faltan unos días para el gran reto del año, la Transpyr. Hace meses que conocemos la hora y el día exactos de inicio de esta travesía de 8 etapas en las que iremos desde las costas del Mediterráneo hasta las del Cantábrico, siguiendo la accidentada orografía pirenaica, sumando un total de 820 km y 20.300 metros de ascensión acumulada. Se dice pronto…

Ahora sentimos el verdadero vértigo, los nervios previos a cualquier evento nuevo en nuestras vidas. Nuestro objetivo es realmente ambicioso: queremos disfrutar del Pirineo sobre nuestras mountain bikes, yendo montaña arriba y montaña abajo, en contacto con la naturaleza y conviviendo con otros 300 bikers que sueñan lo mismo que nosotros, y, a ser posible, llegar a meta cada día más o menos enteros, con tal de recuperarnos y poder tomar la salida a la mañana siguiente.

Durante la Vuelta a Guadarrama en mountain bike, hace unas semanas.
Durante la Vuelta a Guadarrama en mountain bike, hace unas semanas.

Tras meses de espera, ha llegado en ansiado momento y tenemos la sensación de que no estamos en la forma física que nos habría gustado. ¿Miedo escénico? Quizá. “Vamos a sufrir para completar estas etapas… No me van las piernas…”. Este año hemos hecho muchas rutas, más que nunca, y creíamos que con tanto pedaleo rutero –y más aún cargados con las alforjas– nos íbamos a poner más fuertes que nunca. Sin embargo, nuestro organismo parece estar echando de menos dos cosas: 1) un ciclo base completo de gimnasio durante el invierno –asignatura en la que fracasamos estrepitósamente este año–, pues durante todo el año hemos sufrido más molestias físicas que de costumbre; y 2) participar en carreras de resistencia como las que nos habían seducido –y hecho sacar lo mejor de nosotros mismos– en las dos últimas temporadas –Trek12Series, 24Doce…–. Ya lo decía un amigo cuando corríamos maratones y las cosas no salían como habíamos previsto: “La peor carrera es el mejor entrenamiento”.

Disfrutando del espectacular Cañón del Río Lobos, durante una ruta de 4 días por Soria
Disfrutando del espectacular Cañón del Río Lobos, durante una ruta de 4 días por Soria

Ahora ya es tarde. Sólo faltan 9 días. La suerte está echada. Confiamos en las ganas que tenemos de disfrutar del Pirineo, en nuestras Surly Ogre, que ahora irán ligeritas, libres de alforjas, en los ánimos del resto de participantes, en las milagrosas recetas de PowerBar para antes, durante y después de las etapas, y, por si acaso, en el método más “maternal” que nuestras mentes son capaces de recordar: Miiiiiiiiiiicebrina, una al díaaaaaaa!!!”.

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Periodista, aventurero, escritor & "culo de mal asiento". Barcelonés, afincado en el barrio de Gràcia, pero nómada por naturaleza. 42 años. Aficionado a leer, correr, ir en bici a todas partes, subir montañas, mirar mapas, hacer realidad los viajes que sueña... ¿La aventura que cambió su vida? Cruzar en bicicleta y en solitario los siete desiertos más grandes y emblemáticos del mundo: Australia, Atacama, Mojave, Namib, Kalahari, Gobi y Sáhara. Pedaleó 30.000 kilómetros durante cuatro años y aprendió que los desiertos son algo más que lugares vacíos y llanuras inertes. Todas sus peripecias aparecen en el libro 7 desiertos con un par de ruedas, con más de 200 fotografías que él mismo realizó durante las siete expediciones. Este blog lo inició cuando se preparaba para participar en la Titan Desert compartiendo tándem con Serafín Zubiri. Superado el reto, surgió otro, y luego otro, y otro más... y aquí nos los cuenta. Su website personal es www.conunparderuedas.com

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