Lodoterapia biker

Las ruedas no giran. Solución: arrastrar la bicicleta.
Las ruedas no giran. Solución: arrastrar la bicicleta.

Hace dos semanas empezó oficialmente la temporada en nuestra libreta de entrenamientos. Nos hemos planteado nuevos retos de cara a la primavera y el verano, sobre todo, en los que vamos a necesitar mayor potencia. La resistencia ya sabemos cómo se gana. La fuerza ya es otro cantar. Pero estamos en el camino…

Lluvia en Bardenas Reales.
Lluvia en Bardenas Reales.

Hace dos semanas una persona experta en la materia, licenciada en ciencias de la educación física, nos habló de la importancia de tener un cuerpo equilibrado, en el que la fuerza nace desde el centro del organismo. Nos habló de Pilates, de Puyol (el futbolista), de una grúa humana en la que de poco sirve tener un brazo hiperfuerte si ese brazo no trabaja unido a un tronco igual de fuerte. Nos habló de los abdominales, de esos músculos que para la mayoría de los mortales son invisibles, pero también imprescindibles.

Dos semanas después de iniciar el trabajo en el gimnasio, me siento más fuerte en general, más tonificado, más recto, más ágil. Lo he comprobado en una sesión sorprendentemente dura en la prospección de una ruta por las Bardenas Reales, en Navarra, en la que un diluvio convirtió una simple pista normalmente ciclable sin problema en plato grande en una trampa de arcilla en la que a los pocos metros ya nos vimos obligados a arrastrar las bicis. No digo empujar, no, digo arrastrar. Las ruedas se bloquearon en pocos segundos. Había que agarrar las mountain bikes, que pesaban más de 30 kilos con tanto barro pegado, tirando del manillar y del sillín, y caminar marcha atrás deslizándolas sobre la alfombra marrón.

Voy cruzando el río... sabes que te quiero... lo he pasado maaaal...
Voy cruzando el río... sabes que te quiero... lo he pasado maaaal...

Fueron 8 kilómetros muy duros. Los tomamos con resignación. Como una prueba más de nuestra fortaleza mental. Sobre todo porque no sabíamos si serían 8 kilómetros o 18 kilómetros. ¡Bendita incertidumbre! La aventura nos esperaba tras el vadeo de un río color terroso en el que nos echamos unas risas que pronto se convirtieron en maldiciones. Por suerte, la dificultad nos pilló con el tronco estructurado, al menos más estructurado que si hubiésemos topado con la trampa de barro hace sólo un mes.

Por suerte, no siempre llueve en las Bardenas Reales. Es un lugar mágico ideal para practicar el mountain bike en los días secos. Sus paisajes hiperáridos parecen de otro planeta. Es un pequeño pero bello desierto, de formas erosionadas fantásticas. Y es cercano, muy cercano.

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Periodista, aventurero, escritor & "culo de mal asiento". Barcelonés, afincado en el barrio de Gràcia, pero nómada por naturaleza. 42 años. Aficionado a leer, correr, ir en bici a todas partes, subir montañas, mirar mapas, hacer realidad los viajes que sueña... ¿La aventura que cambió su vida? Cruzar en bicicleta y en solitario los siete desiertos más grandes y emblemáticos del mundo: Australia, Atacama, Mojave, Namib, Kalahari, Gobi y Sáhara. Pedaleó 30.000 kilómetros durante cuatro años y aprendió que los desiertos son algo más que lugares vacíos y llanuras inertes. Todas sus peripecias aparecen en el libro 7 desiertos con un par de ruedas, con más de 200 fotografías que él mismo realizó durante las siete expediciones. Este blog lo inició cuando se preparaba para participar en la Titan Desert compartiendo tándem con Serafín Zubiri. Superado el reto, surgió otro, y luego otro, y otro más... y aquí nos los cuenta. Su website personal es www.conunparderuedas.com

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