SwimRun Costa Brava: mucho más que nadar y correr

SWIMRUN Costa Brava 2017 by Head
Saliendo del agua, en una de las numerosas transiciones que hacen del SwimRun Costa Brava una prueba verdaderamente divertida y dinámica.

Quien crea que el swimrun consiste únicamente en correr en traje de neopreno y nadar con zapatillas, es porque todavía no ha asimilado la verdadera esencia de esta disciplina deportiva que nació hace apenas 15 años en las frías aguas del archipiélago de Estocolmo. La otra posibilidad es que no haya participado en el SwimRun Costa Brava by Head en cualquiera de sus tres recorridos –de 12 km, 21 km y 42 km–, en los que resulta incuestionable que el swimrun es una aventura total, mucho más allá de lo que sería un duatlón o un aquatlón. Porque el swimrun es mucho más que nadar y correr. El swimrun es fusión con la naturaleza, compañerismo y conocimiento constante del medio.

CORRER Y NADAR POR LA COSTA BRAVA

Este fin de semana tuve la gran suerte de tomar parte por segundo año consecutivo en el SwimRun Costa Brava by Head. Formé equipo con Pol, mi compañero para la Euforia Andorra Ultra Trail del próximo julio, de manera que esta prueba anfibia se convirtió en un entrenamiento especial para ambos que nos iba de maravilla de cara a completar nuestra preparación, tanto a nivel físico como a nivel de nexo de equipo.

Empezando por el final, he de decir que al llegar a casa por la noche, lejos de sentirme cansado, notaba el cuerpo invadido por la misma sensación de vitalidad, satisfacción y entusiasmo que experimenté al completar la edición anterior. Era una emoción primitiva que a medida que se filtraba en el córtex cerebral se sintetizaba bajo la forma de auténtica convicción, que de no ser por el libro de estilo de este blog debería teclear en mayúsculas: El swimrun es, a día de hoy, mi deporte favorito”.

SWIMRUN Costa Brava 2017 by Head
El swimrun es improvisación: una de las muchas posibles maneras de entrar en el agua.

EL SWIMRUN, MI DEPORTE FAVORITO

Me gusta el swimrun porque no se trata de correr en línea recta por un circuito cerrado, sino de avanzar por sendas que sortean acantilados, bajar hasta pequeñas ensenadas de rocas y entrar en el agua para nadar unos cientos de metros, entre islotes, sobre fondos de aguas traslúcidas.

El swimrun es un deporte muy dinámico. Los cambios son constantes y avanzas en función de la orografía, el oleaje y un sinfín de variables. En la distancia Sprint –la de 21 km–, que es la hicimos nosotros, hubo 25 cambios de disciplina o transiciones de agua a tierra y de tierra a agua.

Los cambios son constantes: ahora corres, ahora te zambulles, ahora caminas, ahora saltas, ahora trepas, ahora bajas, ahora aceleras, ahora aprovechas una corriente, ahora esquivas unas rocas…

SWIMRUN Costa Brava 2017 by Head
El swimrun es agudeza mental: buscar el mejor paso requiere concentración constante y coordinación con el compañero.

También me gusta el swimrun porque es un deporte de equipo en el que tiene que haber comunicación. Es decir, buena comunicación, capacidad de empatía y psicología positiva por parte de ambos.

Y por último, me gusta el swimrun porque obliga a una atención total y constante que implica estar concentrado en lo que haces y lo que hace tu compañero, con la responsabilidad que ello conlleva. Por supuesto, con la tranquilidad extra que ofrece contar con un equipo de organización que dispone de controles durante todo el recorrido, piragüistas de seguridad, etc., de manera que también hay momentos para relajarse, bromear y reír.

Saludando al fotógrafo de la prueba, el grandísimo y omnipresente Jordi Santacana.
Está claro: no soy el único que disfruta en estas pruebas.
SWIMRUN Costa Brava 2017 by Head
Nadando bajo escarpes rocosos. Imposible llegar aquí de otro modo.
Los ganadores de la distancia Marathon, Santi Pellejero y Francesc de Lanuza, del Head – VO2 Team, completaron los 42 km en sólo 5 h y 21 min.

RÉCORD DE PARTICIPACIÓN EN LAS TRES DISTANCIAS

Supongo que ha quedado claro lo mucho que me gusta el swimrun, pero lo cierto es que no debo de ser el único, pues este año la participación en la prueba de la Costa Brava ha crecido de forma notable, con un total de 276 swimrunners repartidos en tres distancias: 49 equipos (el doble que el año anterior) se atrevieron con la distancia Marathon, de 42 km; 62 parejas participaron en la Sprint, de 21 km; y otros 27 equipos probaron con la distancia Short, de 12 km.

Respecto a la elección de la distancia, hace unos meses fantaseamos con la idea de dar el salto al recorrido Marathon, pero cuando vimos que los primeros clasificados del año pasado habían necesitado casi 6 horas para completar el recorrido, pensamos que con la mitad ya teníamos más que suficiente. Quién sabe, quizá el año que viene lo intentemos.

SWIMRUN Costa Brava 2017 by Head
Primera subida en la prueba Marathon, antes de que se estire el grupo.

EL RECORRIDO Y EL DÍA PERFECTOS

Desterrando los fantasmas de una semana marcada por la Tramuntana –viento frío del norte– y el Migjorn –viento del sur–, que sopló con fuerza hasta la noche del sábado, el domingo amaneció fabuloso, soleado y en completa calma. El mar lucía plano y cristalino, la temperatura era suave y la previsión prometía unas cuantas horas de tranquilidad.

Del recorrido de la distancia Sprint, que sumó unos 3.000 metros de natación y unos 17 km de carrera a pie, podríamos decir que se dividía en tres zonas bien diferenciadas en cuanto a paisaje y ritmo de carrera.

SWIMRUN Costa Brava 2017 by Head
Calas desiertas a las que sólo se llega por mar… o a pie.

Durante los primeros 10 km, entre Calella de Palafrugell y Palamós, se alternaron segmentos de natación realmente paradisíacos con sectores de caminos y sendas exigentes, con alguna bajada por senda que, sinceramente, no recordaba del año pasado. Esta fue sin duda la zona de swimrun puro y duro al que no todos los swimrunners están acostumbrados, pues exige cierta soltura y técnica en terreno seco (piedras, raíces, etc.) y acumula considerables desniveles en muy poca distancia.

Después de esta zona más rompepiernas a través de bosques y calas de ensueño, llegamos a la playa de Castell –la última playa virgen de Costa Brava, en la que la única construcción es un poblado íbero de hace 2.500 años–, y la playa de La Fosca, donde encontramos el primer avituallamiento, muy bien nutrido, pero en el que apenas bebimos un par de vasos de líquido isotónico y un trozo de plátano.

SWIMRUN Costa Brava 2017 by Head
Atravesando la playa virgen de Castell, cerca de Palamós.

Al pasar el ecuador de la prueba, empieza una zona intermedia más urbana, mucho más fácil pero menos vistosa, pues se atraviesa el puerto de Palamós para enlazar con el paseo marítimo de Sant Antoni de Calonge, donde la organización nos deleitó con una divertida serie de tramos muy cortos de natación y carrera sobre los espigones que reclamaba absoluta atención.

Al llegar a la arena, nos aguardaba un segundo avituallamiento, en el que optamos por la misma fórmula: isotónico y un trozo de plátano.

PLAYAS, CALAS Y CAMINOS DE RONDA

A partir de aquí encaramos el tercio final de carrera, de casi 6 km, que nos conduciría hasta la línea de meta de Platja d’Aro a través de un nuevo sector de calas, playas y senderos de ronda, con menos desniveles que en los primeros kilómetros pero numerosos cambios de disciplina y diversos tramos cortos de carrera por arena de playa.

Al final nos esperaba un breve sector de carrera rápida y llana antes de un último baño en la playa de Platja d’Aro, que en teoría iba a ser de 500 metros pero que a mí me pareció bastante más corto, algo que el Suunto se encargó de confirmar. Me imagino que a nadie le dio por protestar, pero saltaba a la vista que las boyas estaban mucho más cerca de la playa que el año pasado.

SWIMRUN Costa Brava 2017 by Head
El contacto con la naturaleza es el gran atractivo del swimrun.

En meta, la fiesta era grande: los primeros clasificados de la Marathon ya habían llegado (nos adelantaron como auténticos torpedos en un tramo de natación a media carrera) y no paraban de llegar equipos.

Para nosotros, el SwimRun Costa Brava 2017 ha sido una experiencia absolutamente positiva.

Mientras saboreábamos la primera cerveza, aún con el neopreno puesto, Pol me dijo que en octubre deberíamos ir a la prueba de swimrun que se va a celebrar en la costa sur de Menorca. Iremos paso a paso. O brazada a brazada. De momento, la semana que viene publicaremos un nuevo post sobre cómo preparar una prueba de swimrun, detalles a tener en cuenta en la elección del material necesario (neopreno, manoplas, zapatillas, etc.) y consejos para entrenar en aguas abiertas con seguridad.

 

 

 

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Escrito por

Periodista, aventurero, escritor & "culo de mal asiento". Barcelonés, afincado en el barrio de Gràcia, pero nómada por naturaleza. 41 años. Aficionado a leer, correr, ir en bici a todas partes, subir montañas, bucear, mirar mapas, hacer realidad los viajes que sueña... ¿La aventura que cambió su vida? Cruzar en bicicleta y en solitario los siete desiertos más grandes y emblemáticos del mundo: Australia, Atacama, Mojave, Namib, Kalahari, Gobi y Sáhara. Pedaleó 30.000 kilómetros durante cuatro años y aprendió que los desiertos son algo más que lugares vacíos y llanuras inertes. Todas sus peripecias aparecen en el libro 7 desiertos con un par de ruedas, de Saga Editorial, con más de 200 fotografías que él mismo realizó durante las siete expediciones. Este blog lo inició cuando se preparaba para participar en la Titan Desert compartiendo tándem con Serafín Zubiri. La aventura fue un éxito, pues lograron completar la carrera en tándem, algo que jamás se había conseguido. Superado el reto, surgió otro, y luego otro, y otro más... y aquí nos los cuenta. Su website personal es www.conunparderuedas.com

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