Patatas ‘gajo’ con salsa

GAJO

 

 

Cuando se acerca el fin de semana es especialmente duro resistirse a tentaciones en la cocina. Y a veces se nos antoja algo tan simple como unas patatas fritas. Cosas simples pero extremadamente calóricas. Yo adoro las patatas gajo, y más con una buena salsa cremosa. Y más aun acompañando una suculenta hamburguesa. Pues bien, hoy vamos a ver cómo hacer una versión más sana de dichas patatas. La hamburguesa, para otro día.

Ingredientes:

Unas 5 patatas pequeñas.
Queso fresco batido 0%
Pepinillos en vinagre.
Sal y aceite.
Harina de avena.
Pimentón dulce.
Pimentón picante.
Pimienta negra.
Ajo en polvo.

Vamos a necesitar una batidora con su vaso, una tabla para cortar, una cacerola, una fiambrera, una sartén antiadherente y una espátula.

Preparación:

Lavamos las patatas y las ponemos en la cacerola. Añadimos agua hasta que las cubra. Añadimos un poco de sal y un chorrito de vinagre. Llevamos el agua a hervir, y cuando hierva, bajamos a media potencia. Seguimos cocinándolas unos 20 minutos mínimo. Pueden llegar a tardar 40 minutos si son patatas más bien hermosas, pero si las hemos elegido pequeñas será más rápido. Podemos sacar una patata de vez en cuando y pincharla con un palillo o un tenedor para ver si aun están duras o ya se han cocinado.

Una vez están listas, las escurrimos y las dejamos enfriar un poco. Mientras, preparamos su “rebozado”. Colocamos en la fiambrera un puñado de harina de avena, una pizca de sal, una cucharada grande de pimentón dulce y una pequeña de pimentón picante, una pizca de ajo en polvo y otra pizca de pimienta. Tapamos la fiambrera y agitamos para que se mezcle bien.

Pasamos a preparar la salsa. En el vaso de la batidora vertemos unas 3-4 cucharadas de queso fresco batido, una pizca de sal y un chorrito de aceite de oliva. Cortamos unos 3 pepinillos en vinagre en trocitos y los añadimos a la mezcla. La batimos a velocidad baja durante unos segundos. ¡Tenemos la salsa lista!

Partimos las patatas con forma de gajo, manteniendo la piel. Colocamos unos cuantos gajos dentro de la fiambrera, tapamos y agitamos. Repetimos el proceso con todos los gajos que tengamos.

Añadimos un chorrito o spray de aceite de oliva en la sartén antiadherente y en cuanto se caliente, colocamos ordenadamente las patatas y les vamos dando la vuelta en cuanto se doren un poco. ¡Recuerda que ya están cocidas, solo queremos que cojan color! Y recuerda añadir el aceite justo, no queremos acabar preparando un plato de fritanga.

Si lo prefieres, puedes hornear las patatas.

Una vez estén doradas, sírvales acompañadas por la salsa. ¡Que aproveche!

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